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El juguete en la mirada de arquéologos cubanos
11October
500 Aniversario

El juguete en la mirada de arquéologos cubanos

Varios centros expositivos dentro y fuera de La Habana exhiben juguetes, pero el Museo de Arqueología del Centro Histórico de esta ciudad, conserva y presenta al público los que devinieron hallazgos a partir de las excavaciones que desde la década del sesenta del siglo pasado se realizan en esa área, de alto valor patrimonial.

Las piezas más antiguas datan del siglo XVI y corresponden a tres silbatos que recrean cabezas humanas con facciones africanas, una característica que los particulariza dentro de la colección. 

 

Juguetes en Museo de Arqueología en La Habana

 

Pudieron pertenecer al universo lúdico de los niños o ser usados por los negros en fiestas religiosas como el Corpus Christis, en el cual “los negros horros o libres participaban desde 1573 en la procesión”, precisó la investigadora Virtudes Feliú en su obra Fiestas y tradiciones cubanas

Dentro de una gama de silbatos de diferentes diseños aparecen los de agua, también conocidos como canarios, jilgueros o pajarillos porque al llenar el recipiente con el líquido se produce un sonido similar al de las aves. Asociados muchas veces a la caza, los silbatos se hallan presentes en la Península Ibérica desde tiempos islámicos. 

Antonio Quevedo, director del Museo de Arqueología y quien junto a la museóloga Ivalú Rodríguez publicó un estudio sobre los juguetes y fabricaciones de cerámica de pequeño formato en sitios arqueológicos habaneros, detalla: “Durante las excavaciones en las casas se suelen hallar junto a utensilios de uso domestico, piezas similares en miniatura. Puede tratarse de platos, cántaros u otras vasijas. Asimismo se han encontrado soldaditos de plomo, bolas o canicas y fragmentos de muñecas. Se exhiben también en el museo representaciones en cerámica de varios mamíferos cuya función social pudo haber sido el juguete o ser piezas de los llamados nacimientos que se montan en navidad desde tiempos remotos”.

 

Juguetes en Museo de Arqueología en La Habana

 

El especialista recuerda que las grandes firmas de la cerámica como Limoges y Sèvres, en Francia, y Meissen, en Alemania, producían miniaturas, sobre todo relacionadas con las casas de muñecas, que recreaban con minuciosidad la vida doméstica de las clases privilegiadas. 

Y a propósito del juguete asociado directamente a la maternidad, Quevedo destaca las llamadas muñecas de China, cuya cabeza, hombros y extremidades eran de cerámica y a menudo se comercializaban sin el tronco, para que las niñas se lo confeccionaran por lo general con tela y además las vistieran. Esta peculiaridad nos remite, acota, a una sociedad que valoraba altamente las habilidades manuales en las mujeres y las estimulaba desde edades tempranas. 

 

Juguetes en Museo de Arqueología en La Habana

 

El museo además exhibe Charlottes congeladas, piezas de porcelana dura que con las producciones en serie, mediante moldes, se abarataron hasta el punto de ser llamadas también muñecas centavo. Su nombre, explica el investigador, proviene de una leyenda devenida canción norteamericana sobre una niña que durante un viaje en trineo desestima los consejos de su mamá a propósito del abrigo y muere de hipotermia. Estos juguetes tuvieron su versión masculina con los Charles congelados, de los cuales fue hallado un ejemplar en  la Casa de la Obra Pía, y remiten a una educación basada en el miedo.

Otro Charlie congelado se preserva por arqueólogos de Camagüey, a más de 500 kilómetros de La Habana, además de la cabeza de una Charlotte (ambas piezas procedentes de la Casa del Regidor), y el Museo Provincial de Historia de Ciego de Ávila, en la zona central de Cuba,  cobija una Charlotte de dimensiones extremadamente pequeñas. 

Se suman a la colección del Museo de Arqueología del Centro Histórico de La Habana fragmentos de muñecas de biscuit, tipología de la cual dos valiosas piezas alemanas, una de Armand Marseille, de Turingia, y la otra de Gebruder Krauss, de Baviera, fechadas hacia finales del siglo XIX o principios del XX,  son atesoradas en el Museo de Arte Colonial, frente a la Catedral habanera. 

 

Juguetes en Museo de Arqueología en La Habana

 

El especialista, quien agregó que en el Museo Castillo de La Real Fuerza, de perfil naval,  se muestran miniaturas y silbatos zoomorfos, asociados al naufragio en 1815 de la goleta mercante inglesa Arrow, sugirió a propósito del juguete en las clases acomodadas de la Cuba colonial los escritos de Julián del Casal sobre la Casa del Hierro, en la calle Obispo, donde se comercializaban divertimentos espléndidos. Asimismo, recomendó la lectura de la descripción que hace José Martí de la habitación de la niña en el cuento “La muñeca negra”, de la Edad de Oro.