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La DANZA, eternizada en la fotografía
05November
Festival Internacional de Ballet de La Habana

La DANZA, eternizada en la fotografía

Como ninguna otra manifestación artística, la DANZA, está íntimamente ligada al Hombre. Es una prolongación del ser humano. Desde los mismos comienzos de la vida en la Tierra, el movimiento impulsó al cuerpo a deambular, e “inspiró” a aquellos hombres primitivos, en sus más lejanos anhelos, para comunicarse con los Dioses, que supuestamente le ayudarían a sobrepasar las penurias cotidianas y a alcanzar sueños y realidades. Por eso bailaban para ellos. Era la manera de hablarles, de llegar tan alto… El tiempo ha pasado, millones de años nos separan de los inicios, y la Danza sigue impertérrita en su lugar privilegiado, de interlocutora de aquellas divinidades, como ninguna otra expresión humana. Captar ese instante de diálogo con lo extraterrenal no es tarea fácil. Es un segundo, un soplo fugaz, un relámpago que nos acerca al mismo misterio de la existencia y subsistencia de los seres que habitamos este planeta. Y, los artífices del lente, con la fotografía, desde que apareció en este mundo, se encargan de hacer prolongar la DANZA, de llevarla a otra dimensión, de rastrear por todas las aristas de la vida, en búsqueda de la eternidad, de enfocar el momento preciso en que somos, los hombres…

La danza, como ninguna otra arte, respira en su propio seno con todas las demás. Música, teatro, literatura, artes plásticas, FOTOGRAFÍA…, que se involucran, siempre, como en un todo amalgamado en el tiempo. Pero, más allá del baile, se pone nuevamente de manifiesto la relación nutricia entre este arte danzario y la imagen que la eterniza en un “mundo” paralelo”, inerte, que no tiene movimiento, pero sí vida. Por eso, las artes, durante los Festivales Internacionales de Ballet de La Habana "Alicia Alonso", danzan todas juntas, pero ninguna otra, como esta, la Fotografía  protagoniza ahora muchas historias.

Dos importantes exposiciones, entre muchas otras que deambulan por disímiles espacios de la ciudad en Festival, se focalizan en el vestíbulo de la sede central del 26. Festival: la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana "Alicia Alonso": Detrás del telón, del galardonado artista del lente y cineasta estadounidense John Rowe, quien en  los últimos diez años, su trabajo lo ha llevado fundamentalmente a la India, Myanmar y Etiopía. Al BNC se acercó en 2016 para fotografiar a Viengsay Valdés, primera bailarina de la compañía. El Gran Teatro de La Habana lo incluyó en su Libro de Honor por la exposición Retrato de una bailarina cisne, expuesta como parte de las actividades del 25. Festival.

 

EXPO JOHN ROWE
Detrás del telón de John Rowe

 

Ahora regala a los espectadores, en 26 instantáneas, los instantes, personajes, escenas y hechos anónimos para el ojo de los espectadores, todo aquello que se mueve Detrás del telón. Y cámara en ristre, deambulando con su mágico lente atrapa el esfuerzo mancomunado de vestuaristas, técnicos, maîtres, coreógrafos, tramoyistas y bailarines, que se unen aquí, de manera insólita, espontánea, colectiva para hacernos sentir/ver/disfrutar/conocer aquellos hechos que no advierten nuestros ojos en la función, y que son parte intrínseca de cada dia detrás de la escena, una suerte de vida paralela que es la que insufla vida al hecho artístico, la que lo sostiene y apoya para llegar a ser… Es un ciclo de vital sacrificio donde se dan la mano: acción, esfuerzo, solidaridad, amor y el éxito final de la puesta, que es en conjunto.

 

EXPO JOHN ROWE 002
Detrás del telón de John Rowe

 

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Detrás del telón de John Rowe

 

La otra exposición Paralelos, llega como fruto visual de los cazadores de imágenes: Ramsés H. Batista, cubano, y Eric Politzer, norteamericano, para entregarnos una parte de su andar cotidiano por el universo de la danza, que en parte y otras facetas han mostrado al público cubano en diferentes ocasiones y espacios. En esta edición regresan con un original muestra, en la que su ágil prisma escudriña detrás de la vida de los bailarines, diríamos, como en esa otra vida paralela que, como seres humanos, respiran en la realidad que los acoge, haciendo un contrapunteo realidad/irrealidad, vida/teatro, como lo que hay detrás de la persona.

 

Exposición Paralelos. Foto: Ramses H. Batista
Exposición Paralelos. Foto: Ramses H. Batista 

 

Y por arte de fotografía y, por qué no de magia de las imágenes captadas, el público puede ver algo de la vida cotidiana, sus gustos, costumbres y momentos que viven esos bailarines más allá de las tablas, del mundo ficticio del teatro, conocerlos en su dimensión real en el día a día, como hombres y mujeres que son, en realidad. Y como cuentan las palabras del catálogo de la original exposición: “…nos muestran una nueva arista de su obra. Se enfrentan, a los bailarines consigo mismo, y nos proponen que nos enfrentemos a su obra, estableciendo Paralelos en todos los sentidos.