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La Villa Blanca de colores
07July
Eventos

La Villa Blanca de colores

Por Elizabeth Bello Expósito

Cada año, con el Festival de Cine, la Villa Blanca se dibuja con una ola de colores que dibuja la ciudad. Fotografías, gigantografías, lienzos…son más de 11 las exposiciones de artes plásticas que estuvieron diseminadas durante este Festival internacional de Cine de Gibara (FIC Gibara) por todas las calles y los espacios de la Villa que ya no es tan blanca, sino colorida.

Nuevamente honra a Gibara el maestro de la plástica holguinera Cosme Proenza con su exposición Retrospectiva. Un pequeño número de obras, suficiente para aspirar su genialidad y singularidad; representa la complejidad de su obra y la evolución de su trayectoria. Clásico o barroco, romántico o realista, simbolista o expresionista; Cosme traspone lo establecido hacia lo inédito. Variadas en formas y estilo, este grupo de pinturas se cohesiona con la unidad temática por ellos establecida: el desnudo y la mujer como sujetos de inspiración. Además, nos deslumbra con las ya conocidas a nivel internacional y dentro de Cuba: Mujeres con sombrero, Cecilia Valdés, entre otras.

Adornando la galería del majestuoso Hotel Ordoño se erige Luz de Memoria, de López de Quintana, pionero de la fotografía en Cuba, quien se une en la creación a su hijas para mostrar las memorias e intimidad, luces y contrastes de su propia familia. También trae hasta hoy la historia y personalidades de la Villa Blanca de los Cangrejos, paisajes que en la actualidad han dejado de existir y pedazos de la vida cultural de la Gibara colonial.

Composiciones y encuadres minuciosamente cuidados y planificados; el juego de la luz tanto en interiores como en el ambiente exterior hace de esta colección una máquina del tiempo en la que vuelves hasta allá para celebrar aquella Gibara y la de hoy.

Por su parte, el pedazo de cielo y nubes de las fotografías de Javier Guerra Bianchini tiene boquiabiertos y con la mirada perdida hacia el sol a todos aquellos que se acercan a la Casa de la Cultura. Bianchini ha traído hasta Gibara el cielo azul, sus nubes, al Malecón de la Habana con las utopías e ilusiones, inquietudes y sombras de los que ante él se detienen.

Matizando el patio del Hotel Plaza Colón se encuentra Cuadros y segundos (Frames and Seconds) de Leonardo Salgado. Elaboradas precisamente con cintas de cine de 16 mm, las obras reflejan los valores estético-artísticos del cine y ofrece un nuevo comienzo a las películas desechadas para salvaguardarlas por razones de conservación y más que nada de necesidad histórica.

Gibara, un pueblo de película expo fotográfica de Casey Stoll y Laurie Ann Schag marca el reecuentro de estas amigas con Humberto Solás y su festival, donde vieron realizado el sueño de documentar las esencias de la vida cotidiana en Cuba.

Otras expos que colorean Gibara durante este Festival de cine son Carteles de Cine, del grupo de creación visual formado por los diseñadores gráficos Giselle Monzón, Michele M. Hollands, Edel Rodríguez (Mola), Raúl Valdés y Nelson Ponce y Luces de Gibara del gibareño Norge Gallardo Pérez y Masha de Cutty Ragazone.

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