Pasar al contenido principal
Toda la percusión en una sola fiesta
14March
Eventos

Toda la percusión en una sola fiesta

Por: Alain Valdés Sierra

El factor común entre los galardonados, además del obvio talento musical, es la juventud.

Llegó a su fin una edición más de la Fiesta del Tambor, y con ella un interesante capítulo en materia de eventos culturales. La cita fue, sin dudas, exitosa, y a mi juicio mostró como saldo principal la seguridad de un relevo de grandes cualidades para la percusión cubana.

El evento, que transcurrió del 6 al 11 de este mes, auspició una vez más los certámenes de percusión, baile de rumba y casino, iniciativas que poco a poco se han consolidado por la probada calidad de los concursantes.

Un jurado integrado por prestigiosos músicos de la isla, entre ellos los maestros Enrique Plá y José Luis Quintana ‘Changuito’, eligió a los ganadores en las categorías interpretación menores y mujeres, bongó, tambores batá, timbal, tumbadora y batería.

El factor común entre los galardonados, además del obvio talento musical, es la juventud, resultado visible del reconocido sistema de la enseñanza artística de Cuba y que da pistas de un futuro seguro para la manifestación en el país.

Mucho más que un concurso

Pero la Fiesta del Tambor fue más allá, el programa del evento contempló interesantes conciertos, clases magistrales, y una serie de homenajes a grandes figuras de la percusión cubana que con su labor contribuyeron de forma significativa al singular lugar que ocupa la isla dentro la manifestación a nivel global.

Entre los espectáculos destacaron sin dudas las galas de apertura y la dedicada a Brasil, país al que se consagró la edición de la cita por ser dueño de una cultura de múltiples y reconocidos valores musicales. 

También los merecidos tributos a los tres grandes del tambor en Cuba: Chano Pozo, Tata Güines, y Miguel Angá; de igual manera se reconoció las más de cinco décadas sobre los escenarios del conjunto Los Papines, y el infatigable trabajo del fallecido promotor Guillermo Amores, creador del Team Cuba de la Rumba.

Otros momentos singulares fueron las apariciones en escena de los bateristas estadounidenses Antonio Sánchez y Jim Riley, el segundo ubicado entre los mejores del mundo por varias publicaciones especializadas y un pedagogo incansable, autor de la famosa Guía de supervivencia del baterista moderno.

Sánchez y Riley junto a músicos brasileños y cubanos impartieron las clases magistrales de percusión, ceñidas a la relación con géneros como el jazz, el rock, el pop, y la batucada, estilo de percusión originario de Brasil con claras influencias africanas.       

La XVII Fiesta del Tambor se ha convertido en un encuentro de singular importancia dentro de la cultura de la isla, puesto que visibiliza y promociona un artista medular de la música del país que además ha influenciado sobremanera a las de otras geografías.

Como cada año desde su primera versión, la cita rinde homenaje a Guillermo Barreto, considerado uno de los percusionistas más importantes de todos los tiempos en América.

Le puede interesar:

¿Qué eliges de la Fiesta del Tambor?