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ALICIA/Giselle en piel de bronce
03January
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ALICIA/Giselle en piel de bronce

Por: Toni Piñera/ Fotos: ACN

ALICIA es danza, fuerza, tenacidad, enigma, tesón, movimiento, y tantos y tantos adjetivos calificativos posibles, positivos todos, y es también todos los personajes que caracterizó desde su maestría artística sobre las tablas, pero entre todos es… Giselle. Las dos, Alicia/Giselle quedaron fundidas en una sola, en una escultura de bronce, para realzar el nombre que lleva ya el Gran Teatro de La Habana desde ahora, y darnos la bienvenida eterna en los salones de la institución de Prado (La Habana Vieja), donde tantos recuerdos nos tejió en el tiempo, con la poesía de su movimiento corporeizado en el baile.

En coincidencia con el aniversario 59 del triunfo de la Revolución Cubana, el Primero de Enero, quedó develada la obra del escultor José Villa Soberón, Premio Nacional de Artes Plásticas, en el descanso de las imponentes escaleras que llevan a los salones del GTH Alicia Alonso, en presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vice presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

 

Estatua de Alicia Alonso

 

La primera tarde del año, irradió particular luz, cuando José Villa y cuatro pequeñas estudiantes de la Escuela Nacional de Ballet, en consonancia con la música de Adams, recordando el ballet Giselle, descubrían esa pieza figurativa de la prima ballerina assoluta desafiante, erguida en una pose característica de la joven campesina enamorada, del primer acto del clásico, en el que dejó profundas huellas. Desde aquel día 2 de noviembre de 1943 cuando, al sustituir as Alicia Markova  en una función del American Ballet Theatre en el Metropolitan Opera House de Nueva York, la interpretaba ¿por primera vez? No era posible, pues, como se preguntó el famoso crítico, Arnold Haskel, en una ocasión… “¿Cómo puedes bailar Giselle, si Giselle eres tú?

Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, con esa poesía que nace del corazón y la emoción, esculpió, desde las palabras, la vida/obra de Alicia Alonso, esa mujer grande, que dejando en el tiempo la huella fértil de su genio y su sensibilidad, nos lega tantos recuerdos y realidades. Ella, quien llevó a lugares cimeros, la gloria de su arte –señaló-, con sencillez, serenidad y mucho aplomo, para dejarnos a su Patria y al mundo entero una Escuela Cubana de Ballet. Y el artista –recordó Leal- no sin antes tocarla Alicia con sus ojos/manos para sentirla y verla desde su alma, pudo atrapar el espíritu de un ser excepcional para traspasarlo al bronce. Este es, desde lo más profundo, el homenaje de la nación cubana a una de sus hijas más ilustres, sentenció. Entonces, Alicia, escoltada por dos jóvenes figuras del BNC, representantes de las nuevas generaciones que siguen su ejemplo en la escena, se acercó a la obra –realizada en los talleres de la Fundición Caguayo, en Santiago de Cuba. Momento sublime que pocas veces sucede en la vida de un ser humano. Ese de alzarse con la vida obviando teorías biológicas y del tiempo. Y, sobre todo, poder disfrutar tamaño instante, frente a ella misma, al mito Alicia/Giselle, ahora en piel de bronce, inspiradora, sensitiva como arco tendido del corazón de la danza a todos nosotros.

LA GALA DEL PRIMERO DE ENERO

Poco después, se descorrían las cortinas de la centenaria escena de la sala García Lorca del GTH Alicia Alonso, para disfrutar la tradicional Gala por el aniversario 59 del triunfo de la Revolución, que fue presidida por Abel Prieto, ministro de Cultura, y Alicia Alonso. EL BNC escogió para el acontecimiento, el ballet Don Quijote. Protagonistas de esta primera jornada del año fueron Anette Delgado (Kitri)/ Joel Carreño (Basilio), quienes junto con Ginet Moncho (Mercedes)/ Ariel Martínez (Espada), solistas y cuerpo de baile, dibujaron –inspirados por la música de Minkus interpretada por la OS del GTH, dirigida por el maestro Giovanni Duarte-, con ímpetu, maestría y energía, un clásico que es uno de los más aplaudidos de la compañía cubana. Esa tarde se dieron a conocer, asimismo, las inclusiones en el Libro de Honor del GTH Alicia Alonso, así como el Premio de la institución en el 2017 que recayó en Danza Contemporánea de Cuba. Su director, Miguel Iglesias, emocionado, rindió homenaje en sus palabras a Ramiro Guerra, Premio Nacional de Danza, y fundador de la agrupación que se encontraba presente en la ceremonia.

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