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Ángeles en el Memorial
08January

Ángeles en el Memorial

Por Jorge Fernández Era

La exposición Entre lienzos y esculturas, conformada por obras de Alfredo Sosabravo (Sagua la Grande, 1930), Manuel Mendive (La Habana, 1944), Pedro Pablo Oliva (Pinar del Río, 1949) y Roberto Fabelo (Guáimaro, 1950), todas pertenecientes al coleccionista español Luciano Méndez, fue inaugurada en el Memorial José Martí de la Plaza de la Revolución.

Esta es la cuarta ocasión en que Luciano Méndez presta parte de las cuatrocientas obras que posee de artistas cubanos para que sean exhibidas en la base del monumento al Apóstol José Martí. Ya en los años 2012, 2013 y 2015 el público cubano pudo contemplar cincuenta y una piezas de treinta y dos artistas, la mayor parte de ellas creadas en lo que va de siglo XXI. En esta oportunidad Méndez, quien es el curador de la exposición con la asesoría del fotógrafo cubano Roberto Chile y textos de José Veigas Zamora y Moraima Clavijo, utiliza como hilo conductor el hecho de que los cuatro seleccionados han sido merecedores del Premio Nacional de Artes Plásticas que otorga cada año el Ministerio de Cultura de la República de Cuba.

«Sosabravo y Mendive —nos dice José Veigas— siempre se sintieron atraídos por el arte tridimensional, el primero a partir de la cerámica, la cual trasladó hasta dimensiones de mural; más recientemente el bronce y el cristal atraerían su multifacético quehacer desplegado a través de seis décadas. Mientras tanto Mendive, aunque de forma diferente, practicó la escultura desde el inicio de su carrera utilizando los más disímiles materiales, desde la tela hasta el bronce. Los artistas restantes, Pedro Pablo Oliva y Roberto Fabelo, durante mucho tiempo trabajaron en el plano bidimensional hasta que llegó la hora de explorar en la tercera dimensión, no por capricho, sino como una necesidad de extender y refirmar sus horizontes creativos».

En la inauguración, en la que estuvieron presentes Sosabravo y Fabelo, el coleccionista Luciano Méndez explicó que se trazó como objetivo reunir a cuatro grandes artistas cubanos nacidos entre 1930 y 1950. «La muestra se compone de veintiocho piezas: tres telas y cuatro esculturas de cada uno de ellos». Tras apuntar que en otras inauguraciones fue «absolutamente opaco» en cuanto a revelar otros proyectos, agregó: «Estoy pensando en una exposición de fotografía, con artistas que ya integran la colección. Otra posibilidad sería una de paisajes. Pero después de cinco muestras colectivas, me estoy acercando a encarar exposiciones individuales».

En un aparte con la prensa, el Maestro Sosabravo se refirió al sello particular que caracteriza sus piezas y que está presente en Entre lienzos y esculturas: «Es un estilo del que no me saldré jamás, porque me ha costado muchos años lograrlo. No lo puedo abandonar por que esté de moda la instalación, la abstracción…, no estaría seguro de lo que estoy haciendo. Como ya encontré esa forma de trabajar, lo que tengo que hacer es continuarla, unas veces con más textura, otras con más color, pero siempre siendo yo mismo».

Fabelo, por su parte, significó lo que representa para él esta exposición de grandes amigos en el arte y en la vida: «Me da mucho gusto estar en la colección de Luciano, que no se queda en el ámbito de su casa, y formar parte de esta exposición, donde estoy junto a tres grandes: Sosabravo, Mendive y Pedro Pablo, todos muy respetados por mí, han sido mis maestros. Llevamos muchos años contrapunteando, dialogando… Estar a su sombra es muy bueno: me siento acompañado de ángeles».