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Bailando en Cuba: un hecho cultural y humano
13February

Bailando en Cuba: un hecho cultural y humano

Por Ivón Peñalver

Se inicia la segunda temporada del espacio televisivo Bailando en Cuba, y desde la conferencia de prensa realizada en la Sala Taganana del emblemático Hotel Nacional,  su director general Manuel Ortega, al frente de un valioso equipo creativo y de producción, mostró las coordenadas que distinguirán este show que, en su segunda temporada, abarcará 12 emisiones.

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Nuevamente RTV Comercial apuesta por el entretenimiento, solo que Bailando no se conforma con eso y se exige más. En esta oportunidad el proyecto llegó a diferentes escenarios del país en el cual se filmaron secciones que muestran la esencia originaria de bailes nacionales. De Matanzas se supo del arará, de los asentamientos orientales el changüí y el  nengón cobró absoluta vigencia;  mientras que la región pinera esta vez no se quedó atrás y el sucusucu irrumpió con toda fuerza. Las danzas canarias de tanto influjo en el movimiento danzario actual cubano no se perdieron en el centro del país, y en Remedios encontraron especial representación artística. Esto sin dejar de mencionar que se pudo acceder a asentamientos poblacionales donde estos bailes ancestrales no son solo suma de acontecimientos históricos sino continuidad viva de una realidad llena de gloria.

Un recorrido de tal extensión, unido a que se presentaron al casting jóvenes provenientes de La Habana, Artemisa, Matanzas, Ciego de Ávila, Camagüey, Cienfuegos, Santiago de Cuba y Guantánamo, denota el carácter inclusivo que distingue esta temporada. Hay una visión lo más totalitaria posible de lo que es un programa de carácter nacional, donde se recrea a partir de la danza los valores culturales de una nación. Una nación que es mezcla, tal y como lo demuestran racial y profesionalmente, tanto los jurados— la cara evaluativa del espectáculo—así como los propios presentadores del programa.

La competencia a punto de convertirse en el punto recreativo y de expansión de las noches de domingo por Cubavisión le permitirá al televidente a partir del mes de febrero hasta abril, disfrutar del contacto personal de los competidores con la gente de pueblo que desde casa les aplaude. Ese es otro de los atributos que caracteriza a un show televisivo como Bailando en Cuba, pues permite conocer y compartir cuanto bueno y justo se esconde detrás de las cámaras  y sale a recorrer la ciudad con el encanto de quienes viven con responsabilidad y sabiduría un proyecto cultural y humano.

 

Durante la conferencia de prensa de Bailando en Cuba
Durante la conferencia de prensa de Bailando en Cuba

 

El espacio televisivo estrena su segunda temporada
El espacio televisivo estrena su segunda temporada

 

Los locutores de Bailando en Cuba
Los locutores de Bailando en Cuba

 

Equipo de trabajo de Bailando en Cuba
Equipo de trabajo de Bailando en Cuba

 

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