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No te me estreses, Abela
29January
Entrevistas

No te me estreses, Abela

Por Jorge Fernández Era

La exposición No te me estreses, Cristóbal, del artista Eduardo Abela, acaba de ser inaugurada en la galería Carmen Montilla, en la plaza de San Francisco de Asís del Centro Histórico de La Habana Vieja, con la presencia de Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, y estará abierta al público hasta el próximo 25 de febrero. La muestra, en homenaje al aniversario 19 de la emisora Habana Radio, es la primera en que el reconocido grabador y pintor utiliza la técnica de la instalación en todas sus piezas.

En las palabras de presentación la especialista Estrella Díaz escribe que «No te me estreses, Cristóbal, además de constituir su homenaje a La Habana, es la manera que ha encontrado el artista para hacer un llamado urgente a quienes la habitamos, que somos, en definitiva, los que le damos vida y por lo tanto tenemos la responsabilidad de preservarla».

Arte por Excelencias logró entrevistar en exclusiva a Abela, quien ya tiene en su currículo, a sus casi cincuenta y cinco años de edad, la nada despreciable cifra de ciento cuarenta exposiciones colectivas y veinte personales, además de contar con obras suyas en colecciones privadas de dieciocho países.

¿La exposición estaba ya concebida para exhibirse en este espacio o aprovechaste el contexto del aniversario de Habana Radio para presentarla?

La idea la tenía ya. Era una deuda con La Habana desde hace mucho tiempo. Cuando surgió el proyecto de homenaje a Habana Radio me dije: este es el momento idóneo. De hecho, había varios bocetos hechos. Una cosa trajo la otra.

¿Qué distancia hay entre el Abela que hacía caricaturas en la década de los ochenta y el que inaugura hoy en la galería Carmen Montilla?

Un poquito más maduro, nada más… y con menos pelo. Sigo haciendo humor; lo que pasa es que me he movido. El caricaturista tiende a trabajar para la prensa editorial, son dibujos pequeños y a un solo color. Llegó un momento en que me sentí limitado. Al final soy la misma persona, solo que he buscado otros caminos más enriquecedores y placenteros para mí. Pero se puede hilvanar toda mi obra con el hilo conductor del humor.

¿Crees que el humor, como en la literatura, está marginado en las artes plásticas?

No creo. Lo que pasa es que las instituciones, los círculos de poder, muchas veces le tienen miedo, porque el humor tiene fuerza, capacidad de crear conciencia para cambiar las cosas. Por eso no está bien visto y es tildado de arte menor, cuando el arte es uno solo si está bien hecho. Puede que lo hagas de una manera más crítica o más dramática, pero es la calidad la que legitima la obra de un humorista, y es este el que decide hacia dónde va.

Es curioso que con el humor el criticado se siente más aludido que si lo señalas de una manera «seria». Nos ponen tantas barreras… pero no logran que el humor desaparezca. Fíjate que la obra de Picasso tiene mucho humor, y mira a dónde llegó.

Si —según lo que dices— solo hay prejuicios, no marginación: ¿puede esperarse que algún día recibas el Premio Nacional de Artes Plásticas?

No tengo esa pretensión. Las artes plásticas son para mí solo una manera de expresarme. No me pienso el gran pintor ni creo merecer ese calificativo; de hecho, nunca he trabajado para premios. Como dice el poeta: «Nunca perseguí la gloria…».

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