De diseñar joyas a explorar la espiritualidad, Paula López Espinosa ha encontrado en la búsqueda del valor interior una fuente de inspiración para su trayectoria. En entrevista con Arte por Excelencias, reflexiona sobre el arte como expresión del alma humana, la capacidad de la creación artística para ayudarnos a comprender la vida y la importancia de la compasión en la sociedad.
1. ¿Qué relación ha tenido el arte con su propia trayectoria y con su manera de comprender la vida?
El arte, para mí, es una expresión de espiritualidad. Como diseñadora de joyas, estudié en Roma, una de las ciudades que reúne las mayores expresiones del arte en el mundo. Pienso que el arte es la expresión más profunda de los sentimientos de la humanidad.
2. Ha utilizado en varios de sus libros la metáfora de la joya y del proceso de pulir. ¿Qué relación existe para usted entre transformar una piedra en una pieza de valor y el proceso de transformación interior de una persona?
Dediqué muchos años de mi carrera al diseño y la comercialización de joyas. Fue durante ese camino cuando surgió en mí una profunda reflexión interior: las personas dedican gran parte de su vida a alcanzar el poder y el dinero, enfocándose demasiado en lo material.
Pude observar que, en muchas ocasiones, quienes más poseían eran también quienes experimentaban un mayor vacío en el alma.
Fue así como descubrí que el diamante más valioso que existe es el alma. Por eso, estoy convencida de que dedicarnos a pulir nuestro diamante interior es el camino hacia la realización personal y la plenitud.
3. ¿Cree que la creación artística puede ser también una forma de autoconocimiento? ¿Qué puede aportar el arte a la hora de explorar y expresar aquello que sentimos?
Es a través del arte, en todas sus expresiones, como las personas más sensibles pueden representar los sentimientos de toda la humanidad. Gracias a los escritores, pintores, escultores, diseñadores, arquitectos y demás artistas, podemos encontrar la máxima expresión del alma humana a lo largo de todos los tiempos.
4. Vivimos en una sociedad marcada por la rapidez, la sobreinformación y la conexión permanente. ¿Qué papel pueden desempeñar el arte, la cultura, el silencio y la contemplación para recuperar una mirada más consciente?
Creo que la pandemia más grave que estamos viviendo en el siglo XXI es el descuido del alma, porque las personas ya no tienen tiempo ni interés en cultivar su vida interior. Esta situación está conduciendo a la sociedad hacia un gran vacío existencial, que se manifiesta en la depresión, la ansiedad y la soledad.
¿De qué le sirve a la humanidad alcanzar grandes desarrollos tecnológicos si, cada vez más, las personas se sienten solas, infelices e insatisfechas con sus vidas?
El cuidado del alma y el cultivo de la vida interior son, en mi opinión, el camino hacia la transformación personal y, por ende, hacia la transformación de la sociedad.
5. A lo largo de su trayectoria ha abordado cuestiones relacionadas con las relaciones humanas, los límites y la transformación personal. ¿Qué papel ocupa la creatividad en estos procesos?
Pienso que es en el alma del ser humano donde podemos encontrar todas las herramientas de creatividad que existen, pues la creatividad nace de los sentimientos más profundos, de aquello que nos conmueve y que sentimos en el alma.
Muchas personas podrían creer que la creatividad nace de la mente o de la inteligencia. Yo, en cambio, creo que es en el alma y en la dimensión espiritual donde se encuentra la fuerza creativa más poderosa del ser humano.
6. ¿Hay alguna obra, artista o experiencia artística que haya influido especialmente en su manera de entender la vida o el crecimiento personal?
La escultura La Piedad, de Miguel Ángel, que se encuentra en el Vaticano, es una obra que me ha conmovido e inspirado profundamente. Pienso que, si todos los seres humanos fuéramos capaces de vivir con piedad y misericordia, podríamos construir un mundo más humano y compasivo.
Hoy, lamentablemente, gran parte de la humanidad parece estar dominada por el egoísmo y la indiferencia, olvidando el valor de la compasión y la capacidad de reconocer el sufrimiento ajeno. Creo que recuperar la piedad y la misericordia es esencial para construir una sociedad más sensible, solidaria y profundamente humana.
7. Usted impulsa la Gala Diplomática Benéfica en Lima, Perú, una iniciativa que reúne diplomacia, cultura, empresa y sociedad civil alrededor de una causa social. ¿Qué la llevó a crear este encuentro y qué papel cree que pueden desempeñar la cultura y las relaciones entre personas de distintos ámbitos para generar un impacto social concreto?
Cuando conocí la vida de Grace Kelly y toda su labor benéfica en el Principado de Mónaco, comprendí que la diplomacia no solo puede construir puentes entre naciones, sino también entre corazones.
Entendí que, si Dios nos ha puesto en un lugar privilegiado, no ha sido para brillar, sino para iluminar la vida de los demás. Porque la verdadera elegancia no está en lo que tenemos, sino en lo que somos capaces de dar y compartir. Y porque la generosidad es, ante todo, una responsabilidad del alma.
8. Acaba de publicar Sabiduría espiritual para Dummies. Después de más de dos décadas dedicadas al autoconocimiento, ¿qué le gustaría que el lector descubriera sobre sí mismo a través del libro?
Es muy sencillo: las personas que desean construir una vida espiritual suelen llegar a ese punto después de haber experimentado un fracaso o una pérdida. Es precisamente en ese momento, cuando no saben por dónde empezar, cuando más necesitan encontrar un camino.
Sabiduría espiritual para Dummies es un libro que he escrito para enseñar a las personas, de una manera sencilla y práctica, el paso a paso para construir una vida espiritual y encontrar en ella las herramientas necesarias para transformar sus experiencias, sanar sus heridas y descubrir un sentido más profundo para sus vidas.
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9. Después de los distintos libros y proyectos que ha desarrollado en torno al crecimiento personal y la espiritualidad, ¿qué temas siente que todavía le quedan por explorar?
El alma y la espiritualidad humana son ilimitadas. Por eso, constituyen un campo tan apasionante: ni siquiera una vida entera nos alcanza para descubrirlas y comprenderlas en su totalidad. Siempre habrá algo nuevo por explorar, comprender y transformar dentro de nosotros mismos.
