Tate Modern prepara una de las exposiciones más esperadas de 2026: “Frida: The Making of an Icon”, una gran muestra dedicada a explicar cómo Frida Kahlo pasó de ser una pintora relativamente desconocida a convertirse en un fenómeno cultural global.
La exposición podrá visitarse en Londres del 25 de junio de 2026 al 3 de enero de 2027 y reunirá más de 30 obras de Frida Kahlo, junto a fotografías, objetos personales, vestidos tehuanos y materiales de archivo que permitirán recorrer la evolución artística y simbólica de una de las figuras más influyentes del arte moderno y contemporáneo.
Frida Kahlo más allá del mito
Lejos de quedarse en la biografía más conocida de la artista mexicana, “Frida: The Making of an Icon” propone una lectura más amplia: Frida Kahlo como creadora, como imagen pública, como referente político y como figura apropiada y reinterpretada por generaciones de artistas en todo el mundo.
La muestra, desarrollada en colaboración con el Museum of Fine Arts, Houston, analiza cómo su obra y su vida han inspirado a artistas de distintas geografías, medios y movimientos. En ese recorrido, Tate Modern plantea una pregunta clave: ¿cómo se construye un icono cultural y qué ocurre cuando su imagen supera incluso a su propia obra?
Entre los puntos más destacados estarán autorretratos como Self-Portrait (With Velvet Dress) y Self-Portrait with Loose Hair, obras en las que Kahlo proyectó su identidad mexicana, su visión feminista, su imagen queer y su experiencia como mujer con discapacidad.
La exposición también pondrá su obra en diálogo con artistas vinculados al llamado Renacimiento mexicano, como Diego Rivera y María Izquierdo, para mostrar los intercambios artísticos e intelectuales que marcaron su práctica.
Surrealismo, feminismo y “Fridamanía”
Otro de los grandes ejes de la exposición será la relación de Frida Kahlo con el surrealismo. Aunque la artista rechazó esa etiqueta, su universo visual compartió con el movimiento una poderosa atracción por los sueños, la muerte, las máscaras, los esqueletos y las imágenes simbólicas.
Obras como The Frame, Memory (The Heart), Girl with a Death Mask o Survivor permitirán observar esas conexiones, junto a trabajos de artistas latinoamericanas como Kati Horna y Leonor Fini.
La muestra también analizará cómo, desde finales de los años 60, la figura de Frida Kahlo fue asumida por el movimiento chicano en Estados Unidos como símbolo de orgullo cultural y resistencia política. Más tarde, el feminismo de los años 70 y 80 encontró en sus autorretratos una forma radical de representación del cuerpo, la identidad y la sexualidad femenina.
En ese diálogo aparecerán artistas como Judy Chicago, Kiki Smith y Ana Mendieta, además de creadores contemporáneos que han utilizado la iconografía de Kahlo para abordar temas como raza, género, sexualidad y discapacidad.
El cierre de la exposición abordará uno de los fenómenos más complejos en torno a la artista: la transformación de Frida Kahlo en marca global. Una sala dedicada a la llamada “Fridamanía” reunirá más de 200 objetos vinculados a la producción comercial de su imagen, desde camisetas y perfumes hasta botellas de tequila o muñecas Barbie.
Con ello, Tate Modern no solo revisa a Frida Kahlo como pintora, sino como una figura cultural que sigue siendo reclamada, reinterpretada y convertida en símbolo por nuevas generaciones. La exposición confirma que su fuerza no reside únicamente en el mito, sino en la vigencia de una obra que todavía interpela al arte contemporáneo.
Una experiencia que también llega a la gastronomía
La programación vinculada a la exposición se extenderá más allá de las salas del museo. Tate Modern ha anunciado una colaboración gastronómica con el chef mexicano Santiago Lastra, fundador del restaurante londinense KOL, reconocido con estrella Michelin.
Lastra ha creado un menú especial inspirado en Frida Kahlo y en la cultura mexicana, disponible del 25 de junio al 31 de agosto de 2026 en el restaurante de Tate Modern. La propuesta busca traducir en sabores algunos de los temas centrales de la muestra: identidad, memoria, territorio y emoción.
Así, “Frida: The Making of an Icon” se presenta como una exposición clave para entender no solo la obra de Frida Kahlo, sino también la manera en que el arte latinoamericano ha transformado la cultura visual global.




