La Plaza del Carmen, en el centro de Madrid, incorpora una nueva presencia artística con El rumor de la discordia, una escultura monumental del artista mexicano Gonzalo Lebrija que propone una reflexión sobre el tiempo, el equilibrio y la suspensión. La obra, realizada en bronce, se integra en el espacio urbano en una colaboración entre el hotel Thompson Madrid y la galería Travesía.
Como parte de esta iniciativa, ambas entidades celebrarán encuentros los días 14 y 15 de octubre de 2026 en el hotel Thompson Madrid, con la participación del artista y de representantes del proyecto, así como de miembros de la comunidad artística, profesionales de la prensa e invitados de la escena cultural madrileña. Cuatro.
El tiempo y la suspensión en la obra de Gonzalo Lebrija
El rumor de la discordia se inscribe en una línea de investigación que Gonzalo Lebrija desarrolla en torno al tiempo, el destino y la naturaleza efímera de los acontecimientos. A través de la escultura, la fotografía y el vídeo, el artista explora situaciones en las que la percepción del tiempo se altera y los acontecimientos parecen quedar detenidos en un intervalo entre lo sucedido y lo que está por venir.
Concebida en 2021, la pieza alcanza los 6,30 metros de altura y se eleva sobre un gran pedestal de hormigón. Su elemento central es la figura de un caballo purasangre con bridas, pero sin riendas, silla ni jinete. Representado en una posición de reposo y desplazado del centro del pedestal, el animal rompe con la solemnidad habitual de la escultura ecuestre tradicional.
La composición sitúa al espectador ante un instante de incertidumbre: el caballo parece encontrarse en un momento previo a la acción, suspendido entre el movimiento y la quietud. La ausencia de una figura humana refuerza esa sensación de autonomía y deja abierta la interpretación de la escena.
En esta pieza, esa búsqueda se traslada al lenguaje escultórico mediante la figura del caballo, un motivo históricamente vinculado al poder, la victoria y la representación de personajes ilustres. Lebrija revisita esta tradición y modifica sus códigos al eliminar al jinete y situar al animal fuera del eje central del pedestal.
El resultado es una composición que se aleja de la narrativa conmemorativa habitual y plantea otras lecturas sobre el equilibrio, la expectativa y la relación entre el movimiento y la inmovilidad.
La obra guarda relación con otros proyectos monumentales del artista, como Condición Suspendida y las piezas reunidas bajo el título Breve historia del tiempo, en las que también investiga la posibilidad de fijar instantes fugaces a través de la escultura.
Foto: El rumor de la discordia (2026). Fotografía por Oak Smith. Cortesía del artista y Travesía Cuatro
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