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La vida real vista por Olafur Eliasson
17February

La vida real vista por Olafur Eliasson

Hasta el 21 de junio se presenta en el Museo Guggenheim Bilbao la muestra Olafur Eliasson: en la vida real, excelente oportunidad para el acercamiento a uno de los más destacados artistas de nuestro tiempo. 

La exposición -comisariada por Mark Godfrey, Senior Curator, International Art, Tate Modern, y Lucía Agirre, Curator, Museo Guggenheim Bilbao- cuestiona a través de una treintena de obras creadas entre 1990 y 2020 —que incluye esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones—, el modo en que percibimos nuestro entorno y nos desenvolvemos en él, haciéndonos reflexionar sobre aspectos acuciantes de la actualidad.

El arte de Eliasson se deriva de su interés por la percepción, el movimiento, la experiencia sensorial y los sentimientos del propio yo. Los elementos centrales de su labor artística son su preocupación por la naturaleza, derivada del tiempo que pasó en Islandia; su exploración de la geometría; y su constante investigación del modo en que percibimos, sentimos y moldeamos el mundo que nos rodea. Su práctica va más allá de la mera creación de obras de arte y exposiciones para incluir intervenciones públicas y proyectos arquitectónicos.
 
El estudio de Eliasson, radicado en Berlín, reúne a un variado equipo de hábiles artesanos, arquitectos, investigadores, cocineros, historiadores del arte y técnicos de diferentes especialidades. Es un lugar no solo para la creación artística, sino también para el encuentro y el diálogo con profesionales de la cultura, responsables políticos y científicos. Convencido de que el arte puede ejercer una considerable influencia en el mundo fuera de los museos, Eliasson ha creado lámparas solares para comunidades sin acceso a la red de suministro eléctrico, ha diseñado talleres de arte para solicitantes de asilo y refugiados, ha concebido instalaciones artísticas para concienciar sobre el cambio climático y, en septiembre de 2019, fue nombrado Embajador de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En palabras del propio artista: «El arte no es el objeto, sino lo que el objeto hace al mundo».
 
En el exterior del Museo, una cascada de más de once metros de altura, hecha con un andamio y una serie de bombas, vierte sus aguas en el estanque situado detrás del Museo, reproduciendo los mismos sonidos y el aspecto de una cascada en plena naturaleza. Esta obra nos muestra la característica fusión de naturaleza y tecnología de Olafur Eliasson, dejando a la vista el mecanismo que subyace a la obra y llamando así la atención de los visitantes sobre la «naturaleza construida» en un entorno urbano. 

Patrocinada por Iberdrola, la muestra es organizada por la Tate Modern en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao.