Oliver Laxe no ha colgado una película en la pared. Llega al museo para alterar la manera de mirar, escuchar y permanecer en una sala. Su instalación inmersiva HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera llega a Tabakalera, en San Sebastián, del 17 de julio al 12 de octubre de 2026, después de haber sido concebida específicamente para el Museo Reina Sofía. La propuesta no funciona como una exposición convencional, sino como una experiencia de paso: sonido, penumbra, cuerpo, desierto, imagen y trance.
El cineasta gallego, autor de Sirât, traslada al espacio expositivo una parte del universo creativo y sensorial vinculado a la película, reconocida con el Premio del Jurado ex aequo en el Festival de Cannes 2025. Pero aquí no se trata de ver una historia de principio a fin. La instalación invita a otra relación con la imagen: menos narrativa, más física; menos explicación, más presencia.
Oliver Laxe y una instalación que convierte el cine en espacio
HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera es una instalación audiovisual e inmersiva que lleva el cine hacia el terreno de la experiencia. Su título reúne dos claves importantes. Por un lado, HU, que el Museo Reina Sofía identifica como una manifestación sonora primigenia vinculada a lo divino. Por otro, el subtítulo Bailad como si nadie os viera, tomado de un verso de Rūmī, místico y erudito persa cuya obra exploró la trascendencia a través de la música, la danza, la poesía y el rezo.
Con esos materiales, Laxe construye una pieza que no pretende ilustrar una religión ni traducir una experiencia espiritual en imágenes literales. Trabaja desde la textura, la vibración, la repetición y el ritmo. La instalación sitúa al visitante ante un paisaje físico y sonoro en el que el cuerpo también mira. La sala deja de ser un contenedor neutro para convertirse en parte de la obra.
La importancia de esta propuesta está en su forma de ampliar el lenguaje del cine dentro del museo. No se trata de proyectar una película en una sala de exposiciones, sino de pensar la imagen como recorrido, arquitectura y atmósfera. En HU/هُوَ, el espectador no se sienta frente a una pantalla: atraviesa un ambiente.
Del Museo Reina Sofía a Tabakalera
La instalación fue presentada en el Museo Reina Sofía entre diciembre de 2025 y abril de 2026, dentro del Espacio 1 del Edificio Sabatini. Con ella, el museo inauguró una programación dedicada a proyectos de artistas y cineastas que exploran el cine de exposición. Ahora, Tabakalera acoge la obra en su Sala de exposiciones 2, con un nuevo despliegue espacial.
Ese traslado no es un simple cambio de sede. En una instalación como esta, el espacio modifica la manera de recibir la obra. El proyecto llega a un centro que ha trabajado de forma continuada en la intersección entre cultura visual, cine, arte contemporáneo, pensamiento y prácticas audiovisuales. Esa condición hace que el paso de HU/هُوَ por Tabakalera tenga un sentido especialmente natural.
La película se mira sentado; esta instalación se atraviesa. La imagen deja de aparecer únicamente enfrente y se convierte en un ambiente que rodea, afecta y exige escucha. Ese desplazamiento permite entender mejor una de las preguntas que atraviesan muchos museos contemporáneos: qué ocurre cuando el cine sale de la pantalla y se convierte en una experiencia física.
El universo sensorial de Sirât
HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera surge del proceso creativo, la investigación y las grabaciones que dieron lugar a Sirât. La película de Oliver Laxe, producción de España y Francia, fue reconocida con el Premio del Jurado ex aequo en el 78º Festival de Cannes. Ese reconocimiento situó de nuevo al cineasta en el centro de la conversación internacional, pero la instalación no funciona como una extensión promocional de la película.
Su interés está en abrir una puerta lateral a ese mundo: el desierto, la música, el cuerpo, la búsqueda, la intensidad de una comunidad en movimiento. Quien conozca Sirât encontrará resonancias y continuidades. Quien no la haya visto puede entrar en la instalación desde otro lugar: el sonido, la oscuridad, la vibración o la manera en que el paisaje aparece como escenario mental y físico.
La propuesta permite mirar a Oliver Laxe no solo como cineasta, sino como creador de espacios. Filmar, montar y exponer forman aquí parte de una misma búsqueda: provocar una experiencia que no dependa únicamente del relato, sino también de lo que el visitante siente en el cuerpo mientras está dentro de la obra.
Una de las citas singulares del verano en San Sebastián
En un momento en que muchas instituciones culturales buscan experiencias inmersivas capaces de atraer nuevos públicos, HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera plantea una vía menos espectacular y más exigente. No se apoya en la acumulación de estímulos ni en la promesa fácil de entrar dentro de una obra famosa. Su potencia está en otra parte: en la escucha, la espera, la penumbra y la intensidad de una imagen que no se entrega de inmediato.
Es este matiz lo que la convierte en una propuesta especialmente interesante para pensar hacia dónde va el museo contemporáneo. La respuesta de Laxe no pasa por sustituir la sala de cine ni por convertir el museo en una pantalla gigante. Pasa por abrir un espacio intermedio: un lugar donde el cine se vuelve arquitectura, el sonido se vuelve materia y el espectador deja de ser solo espectador.
Tabakalera ofrece así una de las citas más singulares del verano artístico en San Sebastián. No es una exposición para recorrer deprisa ni una instalación que pueda explicarse del todo en una fotografía. Es una obra para entrar, escuchar, dejar que el cuerpo se acostumbre y aceptar que, a veces, el arte no responde. Vibra.
