La Generación Z gana peso en el coleccionismo de arte y muestra nuevos hábitos de compra, investigación y relación con las obras, según la edición 2026 del Art Basel and UBS Survey of Global Collecting, elaborado por la economista Clare McAndrew, fundadora de Arts Economics.
El estudio analiza el comportamiento de 3.100 coleccionistas de alto patrimonio en diez mercados internacionales: Estados Unidos, Reino Unido, China continental, Hong Kong, Francia, Australia, Alemania, Japón, Brasil y Singapur. La investigación se realizó durante el primer semestre de 2026 y presta especial atención este año a cómo se inician las colecciones, al uso de herramientas digitales y a las preferencias de los propietarios sobre la privacidad de sus obras.
La Generación Z aumenta su gasto en arte
Los coleccionistas de la Generación Z registraron en 2025 un gasto medio de 347.460 dólares en bellas artes, un 19 % más que el año anterior y más del doble que el de cualquier otra generación incluida en el estudio. El promedio general de los coleccionistas de alto patrimonio fue de 124.265 dólares. Durante el primer semestre de 2026, la Generación Z mantuvo también el nivel de gasto más elevado.
El informe, sin embargo, muestra que el mercado continúa concentrado en adquisiciones de menor importe. El 77 % de los coleccionistas destinó menos de 50.000 dólares al arte durante el primer semestre de 2026 y el 84 % gastó menos de 100.000 dólares. Solo un 1 % adquirió obras por encima del millón de dólares en 2025 y en la primera mitad de 2026, aunque la Generación Z representó cerca de la mitad de esos compradores.
La pintura continúa siendo la principal puerta de entrada al coleccionismo. El 43 % de los encuestados la situó entre sus tres primeras adquisiciones, seguida de la escultura, con un 25 %, la fotografía, con un 17 %, las obras sobre papel, con un 15 %, y el arte digital, también con un 15 %.
Más investigación antes de comprar
Los coleccionistas también dedican más tiempo a investigar antes de adquirir una obra. El 72 % realizó una investigación propia moderada o significativa antes de comprar, frente al 62 % registrado en 2025. Entre los miembros de la Generación Z, el porcentaje alcanza el 80 %.
Las herramientas digitales tienen cada vez mayor presencia en este proceso. El 58 % de los coleccionistas de alto patrimonio recurrió a recursos digitales para obtener información o recomendaciones, mientras que el uso de aplicaciones y herramientas de inteligencia artificial llegó al 22 %, frente al 4 % registrado en 2024. Instagram y X/Twitter fueron citados por el 32 % de los participantes como fuentes de asesoramiento.
La relación con la inteligencia artificial es, en general, positiva. El 67 % considera que puede favorecer el descubrimiento de artistas y obras, mientras que también se valoran sus posibilidades para ofrecer recomendaciones personalizadas, comprobar la procedencia y autenticidad de las piezas y analizar precios y valoraciones.
Galerías, ferias y compra directa
Las galerías continúan ocupando una posición central en el mercado. El 87 % de los coleccionistas de alto patrimonio compró a través de un galerista durante el último año, ya fuera mediante operaciones directas o en ferias. Un 62 % realizó adquisiciones en ferias de arte.
Al mismo tiempo, la compra directamente a los artistas sigue creciendo y alcanzó el 69 % de los coleccionistas, seis puntos más que el año anterior y más del doble del nivel registrado en 2024. El informe señala así un mercado cada vez más multicanal, en el que las relaciones con galerías conviven con las adquisiciones directas y las herramientas digitales.
La privacidad gana importancia
El estudio incorpora por primera vez un análisis específico sobre la privacidad y el acceso a las colecciones. El 64 % de los coleccionistas prefiere mantener la propiedad de sus obras dentro del ámbito familiar o de un círculo cerrado, mientras que solo un 10 % busca un reconocimiento amplio como coleccionista.
La Generación Z muestra la actitud más reservada. El 39 % limita el acceso presencial a familiares y amigos cercanos, mientras que un 36 % mantiene los contenidos relacionados con sus colecciones en círculos privados en internet. Al mismo tiempo, un 42 % opta por compartirlos en grupos restringidos o mediante invitación.
En cuanto a los motivos para poseer una obra, la singularidad y la rareza son los aspectos más valorados, señalados por el 43 % de los participantes. Entre los coleccionistas de la Generación Z, la proporción alcanza el 48 %.
El informe de Art Basel y UBS dibuja así un mercado en transformación, en el que las nuevas generaciones adquieren mayor protagonismo y las herramientas digitales modifican las formas de descubrir, investigar y comprar arte. Al mismo tiempo, los datos muestran que algunos elementos tradicionales —como la pintura, las galerías, las ferias y la influencia familiar— continúan desempeñando un papel relevante en la formación de nuevas colecciones.




