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Miguel Poveda enlorquece en Granada
24December

Miguel Poveda enlorquece en Granada

La gira Enlorquecido, de Miguel Poveda, ya es historia. Tras casi siete meses recorriendo escenarios de España y Francia, el músico catalán ha vuelto a Granada para cerrar este ciclo musical con el que rinde homenaje al gran poeta andaluz Federico García Lorca.

Tras su presentación en el Centro Lorca de la ciudad, el 18 de mayo salió a la venta Enlorquecido, en formato disco y vinilo, y el 8 de junio, comenzó en Barcelona “la gira más especial” de su carrera, como el propio cantante a definido a este viaje, que lo llevó a unas veinte ciudades: desde las principales capitales españolas y festivales del año (como el Starlite de Marbella, el Mil-lenni de Barcelona o el de la Guitarra de Córdoba), hasta sitios emblemáticos para el flamenco como Utrera, en Sevilla.

 

Disco de Miguel Poveda

 

Y aquí puso el broche de oro, este 20 de diciembre, en la abarrotada Sala Lorca del Palacio de Ferias y Congresos de Granada. Casi tres horas de concierto, en las que los presentes ahondamos en “el universo de los miles de Federicos que existen: el entusiasta, alegre, triste, comprometido, viajero, amante de lo culto y lo popular y obsesionado con la muerte, pero también con la vida...”, y también en los de un Poveda que puede ser cante jondo, divo, romántico y hasta poeta.

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La noche arrancó con esos versos premonitorios de “Fábula y Rueda de los tres amigos” (Poeta en Nueva York, 1929-1930), convertido en tema principal del disco y del videoclip que lo promocionó, con Poveda visitando la Huerta de San Vicente, Valderrubio, Fuente Vaqueros, la madrileña Residencia de Estudiantes, y hasta el pinar en que fue asesinado, en agosto de 1936.

“En estos dos últimos años no solo he estado inmerso en su obra, también he sentido la necesidad de volver a los lugares donde Federico amó la vida, incluso donde le fue arrebatada. Medio mundo quiere saber dónde se hallan los restos del genial poeta, pero si algo he aprendido en este tiempo dedicado a Federico en cuerpo y alma, de forma profunda y casi obsesiva, es que a Federico lo encuentras dentro de ti”, afirmó el cantante, Premio Nacional de Música 2007.

 

Miguel Poveda se presenta en Granada

 

Un tema desgraciadamente vigente: “es necesario que sus seguidores, que no somos solamente de España, de Madrid, sino del mundo entero, tengamos un lugar donde estén sus restos y podamos llevarle flores, devolverle toda esa belleza que nos ha regalado. Fueron solo 20 años los que estuvo escribiendo, pero 20 años maravillosos de un teatro espectacular, de un universo impresionante…”

Luego se detuvo en sus poemas de juventud (“Alba”, Libro de poemas, 1918-1920), escritos en esos pueblitos “calladitos y olorosos de la Vega de Granada”, como el mismo decía:

“¡Qué haré yo sobre estos campos 
Cogiendo nidos y ramas 
Rodeado de la aurora 
Y llena de noche el alma!”

 

Miguel en escena

 

Luego vendría el breve, pero intenso, “El Silencio” (Poema del Cante Jondo, 1921), que Miguel convierte en mística nana que pone los pelos de punta.

Uno de los grandes temas de Enlorquecido es “Carta a Regino Sainz de la Maza”, una adaptación de la misiva que Federico enviara a su amigo, el importante guitarrista clásico, nacido en Burgos. “En mitad de la carta hay un fragmento que a mí me parece que debía estar en cualquiera de sus obras completas, en su teatro… no solamente en una carta. Los arreglos de esta pieza son de Jesús Guerrero, otro de los fantásticos músicos que me acompañan…” 

Otra parte de la obra lorquiana presente en este disco es el Federico de los Sonetos del amor oscuro (1934-1936), que “sufre tanto por amor, por el amor “prohibido”: para mí el amor nunca puede ser oscuro, es simplemente amor”, afirma Poveda, quien, junto al genial Joan Albert Amargós ha compuesto casi toda la música, grabada por su propio sello discográfico Carta Blanca Records, en colaboración con Concert Music.

Con “Federico y las delicadas criaturas”, el músico hizo un popurrí de aquellas Canciones Populares Antiguas, que en 1931 grabara La Argentinita, con Federico al piano. Los cuatro muleros, el Romance pascual de los pelegrinitos y Anda jaleo son solo tres de aquellas “delicadas criaturas” que el granadino recogió del saber popular, armonizándolas musicalmente para la eternidad. De hecho, estos cinco discos de 78 rpm para gramófono son el único documento sonoro que se conserva de su trabajo.

Más tarde, volvemos a Nueva York, con maravillosos fragmentos de la “Oda a Walt Whitman”, “Grito hacia Roma…” y “Canción de la muerte pequeña”, reflejos de aquel año terrible en la historia de esa ciudad (el crac del ´29, del que Federico fue testigo)… pero tras un año allí, viajaría a Cuba, al paraíso en la tierra, a vivir la “alegría” que desborda ese país, inmortalizado en su “Son de negros en Cuba”.

“Como él, yo digo, si me pierdo, que me busquen en Cádiz o en La Habana”, afirmaría Poveda. Porque allí se fue también el músico, a grabar parte de la canción en los estudios Abdala, además de un video en el que se le ve recorrer en un descapotable el malecón habanero; personalmente, hubiera preferido que lo filmara en el sempiterno Santiago, que fue realmente el protagonista de la escapada lorquiana:

“Cuando llegue la luna llena 
iré a Santiago de Cuba, 
iré a Santiago, 
en un coche de agua negra. 
Iré a Santiago”.

 

Miguel le canta a Lorca

 

A ritmo de son cubano termina el cantante este “enlorquecido” homenaje a la vida y la obra de Federico García Lorca, mientras se cambia la chaqueta para una segunda hora de concierto, dedicada al cante tradicional, a ese flamenco clásico que también en Granada ha tenido (y tiene) grandes referentes, entres ellas las sagas familiares Morente y Habichuela.

Luego, y otra vez con chaqueta nueva (como de pan de oro), regalaría canciones de su nuevo disco “El tiempo pasa volando”, el CD doble con el que recuerda a algunos de los cantantes que despertaron su pasión por la música, especialmente hacia el flamenco. Son, en su mayoría, canciones de los años setenta, una época en la que “los artistas cantaban en televisión” (Bambino, Los Chichos, El Pescaílla, Manzanita), reivindicaba el artista.

Esta noche es la despedida de este espectáculo y el músico no parece tener prisa. De hecho, cuando acaba su programa, sigue improvisando temas durante cuarenta minutos. Nadie quiere irse a casa. Villancicos, coplas… de todo hay en su repertorio de treinta años transitando por lo mejor de la música española, a la que indudablemente, Poveda ya ha hecho su aporte.

La gira Enlorquecido, de Miguel Poveda, ya es historia. Pero de esa historia viva que es la obra del gran poeta andaluz, a la que se han acercado antes grandes músicos como Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Camarón… y hasta el mismísimo Compay Segundo.

 

Poveda en Nueva York. Foto cortesía del artista
Poveda en Nueva York. Foto cortesía del artista

 

Fotos: @yricardo