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Tributo de la Colección Sur Editores a La Habana en la Feria Internacional del Libro
11February
500 Aniversario

Tributo de la Colección Sur Editores a La Habana en la Feria Internacional del Libro

Un tributo especial realizó la Colección Sur Editores a La Habana por sus 500 años de fundada, en el contexto de la 28 Feria Internacional del Libro, en su stand J5 de la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña.

Alex Pausides, presidente de la Asociación de Escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y director de Colección Sur Editores consideró que la mejor manera de homenajear a La Habana era a través de la presentación de dos libros que le cantan: el poemario En la Calzada de Jesús del Monte, del gran poeta Eliseo Diego, Premio Nacional de Literatura 1986,  y La poética Habana, Cien poemas, una recopilación de odas dedicadas a la ciudad, realizada por el ensayista, crítico literario, poeta y periodista, Premio Nacional de Literatura, 1991, Angel Augier, y que son «el tributo de estos autores a la capital cubana», aseguró Pausides. 

 

cubierta texto de Augier

 

Seguidamente leyó el prólogo al libro, escrito por el doctor Eusebio Leal Spengler, para la publicación del mismo por la editorial Boloña hace veinte años; más tarde afirmó que Augier realizó una investigación muy acuciosa para esta recopilación y que fue acopiando todo testimonio que la belleza de la ciudad inspiró a los mejores poetas de Cuba; «hizo un registro de lo que es La Habana para los cubanos y para sus poetas. Yo creo que al publicar este libro no solo le hacemos honor a La Habana sino que le hacemos honor a aquel hombre generoso que con su trabajo reunió tantas páginas hermosas dedicadas a La Habana».

Alba e Isela Augier, hijas del  autor agradecieron, las palaras de Pausides y a la editorial y expresaron que «este libro es la ofrenda de amor que nuestro padre le hizo a la ciudad de La Habana».

 

Cubierta del libro En la calzada de J. el Monte

 

Fefé de Diego, hija del poeta Eliseo, se mostró agradecida por la publicación de En la Calzada de Jesús del Monte, a 70 años de su primera edición; dio después lectura a un texto muy tierno en el que evocó recuerdos del joven que era su padre cuando escribió este, su primer  libro de poemas, y de la relación que sostuvo con la otrora señorial Calzada de Jesús del Monte, hoy avenida Diez de Octubre.

Reveló la escritora que su padre terminó estos poemas en 1945 y no fue hasta 1949, en que a instancias precisas del  maestro José Lezama Lima  fue publicado este poemario «que ha sido siempre el libro preferido de los jóvenes escritores cubanos a lo largo de varias generaciones, quizás, decía Eliseo, porque había sido escrito justamente por alguien como ellos, por un joven enamorado, lo que hace que se  reconozcan en sus temas, obsesiones, temores y alegrías» subrayó.

Confirmó Fefé Diego que En la Calzada de Jesús del Monte, reúne varios de los poemas que Eliseo Diego consideraba  más representativos de su obra y de su poética, y que este cuaderno está considerado por la crítica literaria cubana y foránea como un clásico de la literatura hispanoamericana.

Posteriormente  el ensayista y crítico literario Enrique Saínz presentó un estudio pormenorizado de La Calzada de Jesús del Monte y su trascendencia para la literatura, a propósito de lo cual enjuició: «Este libro es acaso el más intenso  y significativo de toda su obra lírica y soporta diversas interpretaciones en su riqueza y esplendor incomparables. Su escritura es el testimonio de un profundo acercamiento a nuestra identidad y un ejemplo de creación literaria de la más alta jerarquía».

Sobre el diálogo con la realidad que establece el poeta en su libro advirtió  Saínz:

«Está librando una urgente e ingente batalla contra las fuerzas destructivas de la historia de ahí que quiera, en primer lugar, edificarnos un pasado sustentador, una tradición en la que podamos descansar mientras paladeamos lo magníficos dones de la cultura en el ser mismo de un paisaje que cobra su verdadero sentido en la medida en que podamos incorporarlo a esa apropiación de la herencia cultural convertida en palabras, ciudades, costumbres, fábulas, cuentos, esperanzas y anécdotas».

Insistió el estudioso de la literatura cubana en lo que llamó el amparo que este libro comunica al leerlo: «uno puede volver una y otra vez  y vamos a encontrar siempre una poderosa y fuerte construcción»  dijo, y añadió que el libro por esto va más allá de su naturaleza literaria para convertirse en una posibilidad de resistencia frente a nuestra propia angustia y desolación (…) este libro nos protege, nos cuida, nos ampara, nos ilumina, nos conduce…»

Concluyó su magistral intervención, declarando: «En este libro no hay solo un testimonio y una cántico a La Habana, sino también un amurallamiento para nuestra vida espiritual tan necesario en nuestros tiempos».

En portada: Fefé de Diego, hija del poeta Eliseo