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Oficio de isla: en el claro de un país
01January
Artículos

Oficio de isla: en el claro de un país

Uno de los más relevantes sucesos del teatro cubano en el 2018 fue Oficio de isla, una puesta en escena de Osvaldo Doimeadiós, presentada en un viejo muelle del puerto habanero, en la cual la música —interpretada en vivo por la Banda Municipal de Rancho Boyeros— y los actores fueron los grandes protagonistas.

Inspirada en un hecho histórico —la estancia en la Universidad de Harvard de 1 273 maestros cubanos en 1900, poco tiempo después de concluida la Guerra Grande por la independencia—, la obra propone una mirada estremecedora al diferendo entre Estados Unidos y Cuba, desde la realidad del siglo xxi. Se trata de la eclosión que provoca en una familia de la Isla la invitación recibida por una joven maestra para viajar al Norte.

A partir de ahí, se exponen diferentes puntos de vista sobre el asunto. La familia se divide y afloran las contradicciones entre jóvenes y mayores: muestran las diferencias de clases, subrayan la discriminación por el color de la piel, cuestionan los imperativos del patriarcado sobre el desempeño social de la mujer y dignifican el rol de los maestros en la formación de valores humanos, en la educación de las más nuevas generaciones.

La puesta en escena se ha construido como un gran performance en el cual la danza, las artes visuales, la actuación y la música se fusionan creativamente, de acuerdo con las pautas del texto dramático. El artista plástico Guillermo Malberti concibió la instalación que sirve como marco escenográfico y Oscar Bringas imaginó el diseño de vestuario. El público se acomoda en gradas situadas frente a frente, y el espacio central de la nave del muelle deviene escenario de representación.

Para la banda sonora, se convocó a los gaiteros de la agrupación Eduardo Lorenzo y a los muy jóvenes músicos de la Banda Municipal de Rancho Boyeros, quienes asumieron sus roles con virtuosismo y con mucha gracia, para armonizar con los actores.

Comparten escena actores de varias generaciones. El cineasta Arturo Soto vuelve a sus orígenes teatrales. Osvaldo Doimeadiós encarna el papel del cura español aplatanado en la Isla, enfrentado a la invasión norteamericana, y lo hace con ese talento que le permite arrancar aplausos y carcajadas. Rebeca Rodríguez, Daliana B. González, Amaury Millán, Jonathan Navarro, Ray Cruz, Carlos A Busto, la bailarina Gretel Morejón, los que interpretan a los personajes del bufo, todos merecen reconocimiento.

Oficio de isla fue aclamada por la crítica y por el público. En la escena final todos cantan con los artistas En el claro de la luna, de Silvio Rodríguez, y juntos sueñan la felicidad.