La fotografía hace tiempo que dejó de limitarse a una imagen enmarcada. Hoy puede convertirse en libro, vídeo, archivo, instalación, investigación o pieza híbrida difícil de clasificar. Esa transformación será el centro de Pinta BAphoto 2026, que regresará a Buenos Aires del 22 al 25 de octubre para celebrar su 22ª edición en el Pabellón 8 de La Rural.
La feria volverá a reunir a galerías, artistas, curadores, editores, coleccionistas e instituciones vinculadas con la imagen contemporánea. Sin embargo, su planteamiento para 2026 no consiste únicamente en ampliar la oferta comercial. La programación busca revisar qué significa organizar hoy una feria especializada en fotografía, cuando las imágenes circulan, se manipulan y se consumen a una velocidad inédita.
Bajo la dirección artística y curaduría global de Irene Gelfman, Pinta BAphoto propone un recorrido por diferentes generaciones, geografías y formas de entender la fotografía latinoamericana. La mirada histórica convivirá con trabajos emergentes, proyectos editoriales, vídeo y prácticas que cruzan los límites tradicionales del medio.
De la fotografía enmarcada al libro, el vídeo y la experimentación
La Sección Principal, curada por Gelfman, reunirá galerías nacionales e internacionales con artistas modernos y contemporáneos cuyas obras mantienen una relación directa con el lenguaje fotográfico. El objetivo no será ofrecer una lectura única de la región, sino mostrar cómo una misma herramienta puede servir para documentar, construir ficciones, revisar archivos familiares o cuestionar relatos históricos.
La búsqueda de nuevas voces se concentrará en NEXT, co-curada por Facundo Belén y Virginia Martín. La sección estará dedicada a propuestas emergentes y a autores que ensayan otras formas de producir y presentar imágenes. Su presencia confirma una línea que la feria ya venía desarrollando en ediciones anteriores: convertir el descubrimiento en una parte esencial del recorrido, junto al mercado y el coleccionismo.
En RADAR, la curadora Mercedes Claus reunirá proyectos que se desplazan hacia otros lenguajes y disciplinas. Más que preguntarse si una obra sigue siendo estrictamente fotográfica, la sección observará qué ocurre cuando la fotografía se cruza con el espacio, la investigación, la instalación o los procesos digitales. Esta apertura continúa la evolución de una plataforma que Arte por Excelencias analizó durante la edición de 2024.
Una de las propuestas más singulares será ATLAS, curada por Martín Bollati. Diez proyectos editoriales mostrarán fotolibros, ediciones de artista y publicaciones experimentales. Aquí el libro no aparece como catálogo de una exposición, sino como una obra con ritmo, secuencia, materialidad y reglas propias. Pasar una página puede modificar la lectura de una imagen tanto como cambiarla de pared.
Dos nombres propios y una feria que quiere atraer nuevas miradas
La programación especial reservará un espacio a Alberto Goldstein, nacido en Buenos Aires en 1951 y considerado una figura decisiva de la fotografía argentina contemporánea. La feria también presentará un proyecto de homenaje a Abel Alexander, curado por Francisco Medail, que pondrá en valor su trayectoria y su trabajo en torno a la historia y preservación de la fotografía.
Junto a estas revisiones, Video Project, con curaduría de Irene Gelfman, volverá a introducir la imagen en movimiento dentro de la feria. El diálogo entre fotografía y vídeo no es una concesión tecnológica: responde a una escena artística en la que muchos autores trabajan indistintamente con imágenes fijas, secuencias, archivos digitales y proyecciones.
La agenda se completará con charlas, activaciones y el regreso de FORO, dedicado al mercado, el coleccionismo y los debates que atraviesan la imagen contemporánea. La participación de especialistas internacionales permitirá abordar una cuestión decisiva para cualquier feria: cómo circula la fotografía latinoamericana y qué factores convierten una obra en parte de una colección pública o privada.
El acercamiento al público joven será otro de los ejes de esta edición. No se trata solo de incorporar nuevos compradores, sino de atraer a una generación acostumbrada a producir y consumir cientos de imágenes cada día. Frente al desplazamiento rápido de las pantallas, Pinta BAphoto propone detenerse, comparar procesos y descubrir que una fotografía también puede contener tiempo, investigación y decisiones materiales.
La feria cumplió veinte años en 2024, una edición que consolidó su presencia dentro del calendario artístico latinoamericano. Dos años después, regresa al recinto de La Rural con una programación que ya no entiende la fotografía como una disciplina aislada.
Pinta BAphoto 2026 se celebrará del 22 al 25 de octubre en el Pabellón 8 de La Rural, en Buenos Aires. Las galerías participantes, horarios, entradas y programación detallada se anunciarán progresivamente en los canales oficiales de la feria.
