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Zona Costera, de poesía y mar
28November
Artículos

Zona Costera, de poesía y mar

                                                                               ¡Ciudad maravillosa no languidezcas sobre las aguas

                                                                        ni me digas adiós cuando mi fe ande triste entre los muros!

                                                                                                         Ileana Mulet

La Habana, la ensimismada ciudad con balcón al mar, la que dibujan, cantan, alaban, sueñan, artistas de cualquier manifestación en el tiempo, la que pronto llegará a sus 5 siglos de existencia, la nuestra, aparece una vez más en la poética creación de Ileana Mulet. Esta vez, bañada de mar y poesía, devenida en sus óleos y acrílicos sobre tela que cruzan un tiempo en este siglo XXI, una Zona costera... Así se titula la exposición que quedó inaugurada en una de las galerías de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro (Calle 31 y 100, Marianao).   

Vuelve la sutil creadora a develar el secreto de su obra: una pintura silenciosa, casi susurrante, que parece conversar con todos en voz baja. Es como un diálogo consigo misma, a media voz, reafirmando verdades entre formas y colores, mirando con ojos de poeta a su alrededor y también, más allá del tiempo...   En su quehacer artístico emergen grandes dosis de silencio. Todos participamos del silencio desprendido de los objetos y personas que emanan de sus paisajes citadinos. Un silencio que nos invita a la reflexión, a revivir el diálogo establecido previamente por la creadora con sus temas. Una conversación casi exclusivamente de miradas que evolucionan al enfocar una y otra vez nuestra ciudad: La Habana. Una mirada que sabe enriquecerse con lo que ve.

En la muestra, la ciudad y el mar que la bordea son los protagonistas absolutos. ¿El mar? Cuando la palabra cruza ante nosotros, vienen a la mente la inmensidad, lo azul, la profundidad y sus misterios, la lejanía, no existe en el vocabulario humano algo que caracterice más la distancia que el mar... También nos recuerda la transparencia, y la oscuridad. Y aquí se entronca con Ileana Mulet... El silencio reina por esos lares, y, a pesar de que conforman la mayor parte de la tierra en que vivimos, los océanos son menos conocidos que lo externo del planeta. El hombre dedica muchos esfuerzos, recursos y tiempo en viajar por el cosmos, pero a lo más profundo y lejano del mar no ha podido llegar...

 

Experiencias con quinqué B r  de 72 5x97,5cm oleo-tela 2014
Experiencias con quinqué B r  de 72 5x97,5cm oleo-tela 2014

 

Con sus pinceles, y la paleta repleta de tonos sin estridencias y mucha poesía, la creadora nos cuenta historias entre imágenes que llegan también del alma, del sentir interno, entrecruzadas con lo real maravilloso de estas tierras caribeñas bañadas de transparencias..., y una luz monocorde, luz que a veces no sabemos de dónde viene, pero que está presente en sus cuadros. Las piezas alcanzan, pues, la mística de un mundo subterráneo y del correr del tiempo, así como esos objetos de la modernidad convertidos en fetiches de alto contenido poético y metafórico.   

Para que su destino entre en la pintura, organiza un espacio plástico con un código propio. Sin renunciar a la sensualidad y al éxtasis sensorial que está plasmado en su quehacer pictórico, la artista habla del tiempo detenido en las construcciones antiguas que su vista alcanza en los recorridos por la ciudad. Conventos, relojes, iglesias, casonas coloniales, constituyen fuentes eclécticas que se integran a sus concepciones formales, y donde emergen códigos llegados de juegos intertextuales, distribución de la luz en zonas focales que enfatizan la atmósfera singular de sus creaciones y esos efectos fantasmagóricos, que alcanza a través de una sabia aplicación del color y las texturas. Son paisajes personales, receptáculos de la luz que le permiten construir un espacio habitado por unas manchas de color, donde siempre aparecen de manera patente el juego del pincel, el gesto de la mano.

 

Catedral ortodoxa y peces verdes BR 2014 120x100cm oleo-tela (640x533)
Catedral ortodoxa y peces verdes BR 2014 120x100cm oleo-tela (640x533)

 

Cual poemas dibujados desde el corazón cruzan ante nuestras retinas las piezas: Habana, mujer que habla (2011), Silencio (2015), Busco en un rincón oculto en mi interior (2011), Otoño en el Vedado (2010), Olas (2002)... Son, una suerte de notas y movimientos de una Sinfonía visual que amalgama todo en el estrecho marco de los cuadros: sus límites cardinales, la verticalidad u horizontalidad de sus desarrollos; la vibración de las superficies; los espacios centrales, llenos con sonido de color o vacíos, pausas estáticas; los descansos tonales, a la manera de los silencios súbitos de la música contemporánea; los temas seriales, toda una compleja y apasionante dialéctica que establece, en primer lugar consigo misma y luego con el público.

Escuchemos el silencio sonoro (de amor) que hoy nos regala Ileana Mulet, y entonemos, con ella, el canto a la ciudad, a nuestra ciudad que necesita de amor y de ganas, para que no muera, y siga siendo la musa preferida, la dueña del mar.

Fotos: Cortesía de la artista