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El papel esencial de Helga de Alvear
25June
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El papel esencial de Helga de Alvear

Las obras que los artistas realizan sobre el papel suelen recoger la primera idea sobre la historia que han decidido contar. Son la semilla de posteriores grandes piezas. Así lo hacía Picasso con sus dibujos preparatorios o mucho antes, Leonardo da Vinci. En realidad son muy pocos los que prescinden de ese paso previo a la realización de una obra posterior. Por eso, la obra sobre papel es la más íntima y personal de los artistas y también por esa misma razón, una coleccionista tan singular como Helga de Alvear tiene a este soporte como el preferido dentro de la inmensa colección de arte contemporáneo que atesora. La fragilidad de conservación del papel obliga a que permanezca habitualmente resguardado de la luz y de los cambios de temperatura. Es muchísimo más frágil que pintura o la escultura. Por ello es difícil contemplar una selección (285 obras de 121 artistas) como la que la coleccionista y galerista ha decidido mostrar en el Centro de Artes Visuales de la Fundación Helga de Alvear en Cáceres hasta principios de enero de 2014. Las obras recorren todo el arte contemporáneo. Desde el siglo XX hasta lo que va del XXI. Repartidos por las tres plantas del edificio, los papeles van narrando la historia reciente del arte contemporáneo con las primeras vanguardias como punto de arranque; Calder, Óscar Domínguez, Marcel Duchamp, Julio González, Max Ernst, Joan Miró, Pablo Picasso. Vienen después los artistas españoles protagonistas durante la posguerra española: Tàpies, Saura, Millares, Palazuelo, Chillida, el Equipo 57. Los racionalistas y conceptuales se encuentran en una sala en la que predominan las obras de Nacho Criado, Esther Ferrer o Elena Asins. De esta última, recuerda Helga de Alvear que fue la primera en apostar por ella. “Vendrían luego los premios y el interés por su obra. Pero me interesó en cuanto vi lo que hacía”. El pop o la nueva figuración de Gordillo, Alcolea, Albacete o Barceló dan paso a pequeños espacios dedicados a los grandes nombres internacionales. Dubuffet, Appel, Francis Bacon, Louis Bourgeois, Christo, Lichitenstein, Long, Matta-Clark, Nolam, Nam June Paik, Lygia Pape o Robert Smithson, entre otros muchos. Los artistas más contemporáneos conviven en un espacio en el que se mezclan creadores nacionales y extranjeros: Ignasi Aballí, Marlene Dumas, Jorge Galindo, Dora García, Mark Lombardi, Paul McCarthy o Haegue Yang. Dice Estrella de Diego, curadora de la muestra, que cada uno de estos papeles, de los que solo se muestran el 30% de la colección total, tienen una relación personal con la coleccionista. Algunos los ha buscado, otros los ha encontrado por sorpresa. Así ocurrió con dos dibujos de Kandinski. “Estábamos en el viejo despacho de Juana y en uno de los cajones aparecieron dos papeles envueltos en seda que debían de llevar allí despistados desde los orígenes de la galería.”. Uno lo vendió y el otro es uno de los tesoros más apreciados de su colección. Alvear, considerada una de las galeristas más poderosas de Europa, asegura que la colección se seguirá ampliando porque es incapaz de dejar de comprar todo aquello que le guste, aunque no consiga más allá del 20% de descuento que se hacen dentro del gremio.