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Museo Chillida Leku reabre sus puertas
12April

Museo Chillida Leku reabre sus puertas

La reapertura

Chillida Leku, el museo fundado en vida por Eduardo Chillida, volverá a abrir sus puertas al público el próximo 17 de abril. Chillida Leku es el lugar donde se encuentra el corpus de obra más amplio y representativo del artista. Desde su inauguración en el año 2000, este espacio dedicado a Eduardo Chillida no ha cesado en su actividad de difusión y conservación de la obra del escultor vasco, aunque desde enero del 2011 solo podía visitarse bajo cita previa.

“El museo es el centro del universo de Chillida, el mejor lugar para conocer y difundir su obra, un proyecto arraigado en su tierra”, ha señalado Mireia Massagué, directora del museo. “Celebramos muy ilusionados esta nueva etapa del museo, que hemos renovado para adaptarlo a las necesidades del siglo XXI”.

El espacio abrirá con la muestra Eduardo Chillida. Ecos una amplia retrospectiva que recorrerá toda la trayectoria del escultor. “Ecos remite al concepto de la música y la sonoridad que tanto trabajó Aita, ideas que tienen un comienzo y que se desarrollan a través del tiempo, en un sentido y en otro, como las olas y la mar. Es la exposición perfecta para esta reinauguración”, ha explicado Ignacio Chillida, que junto con el equipo del museo, ha comisariado esta muestra. “Esta exposición nos ha permitido reunir obra que hacía mucho tiempo que no estaban en Chillida Leku, incluidas seis piezas que jamás habían estado en el museo, ha sido muy emocionante poner estas obras en conjunto”.

Por su parte, Luis Chillida, presidente de la Fundación Eduardo Chillida y Pilar Belzunce, se ha mostrado muy ilusionado con esta nueva etapa. “De nuevo se va a cumplir el sueño de mis padres: que todas las personas que lo deseen puedan acceder a Chillida Leku y disfrutar de su obra y de este espacio al que tanto tiempo y trabajo dedicó”.

Eduardo Chillida. Ecos reúne más de noventa piezas, trazando un completo recorrido que abarca desde finales de la década de los 40 —unos años marcados por la figuración—, hasta el año 2000, pasando por el descubrimiento del hierro como objeto de su trabajo y el desarrollo de su personalísimo lenguaje.

La muestra reúne obra en hierro, granito, alabastro, yeso y papel, sin dejar de lado series significativas como las Gravitaciones (esculturas en papel donde el relieve y el vacío cobran especial importancia) y las Lurras y Óxidos (piezas elaboradas con tierra chamota).

Las obras de esta primera exposición proceden no solo de la Sucesión de Eduardo Chillida, sino que también se incluyen piezas provenientes de préstamos de museos, instituciones y colecciones privadas que rara vez han sido expuestas anteriormente. Es el caso de las relevantes esculturas de hierro Deseoso (1954, procedente de Fundación La Caixa) y Del plano oscuro (1956, procedente de la Fundación ICO depósito Museo Reina Sofía), además de varias piezas destacadas como Hierros de temblor (1957), Yunque de sueños VII (1959) o Buscando la luz III (1997).

Para contextualizar las obras, en la muestra se puede descubrir también importante material de archivo en el que se incluyen fotografías, manuscritos originales, correspondencia o catálogos de exposiciones de los primeros años de su trayectoria artística. Todos ellos pertenecen al archivo de Eduardo Chillida, conservado de forma permanente en el museo.

El título de la exposición remite a la escultura Oyarak (Ecos, hierro, 1954), una pieza que se expondrá en la planta baja del caserío. La palabra “ecos” alude a la idea de repetición, íntimamente ligada a la forma de trabajar de Eduardo Chillida, centrada en la realización de series que partían de un mismo concepto. El nombre Ecos evoca también a la propia sonoridad de la obra del escultor, que materializa sonidos que se desplazan en el espacio.

La exposición está concebida en orden cronológico, de forma que la visita supone un viaje a la vida y trayectoria de Eduardo Chillida. El recorrido se desarrolla a lo largo de distintas etapas, definidas en gran medida por los materiales y las técnicas utilizados en cada una de ellas, tal y como reflejan los títulos de las distintas partes de la exposición: '1948-1951 París, primeras esculturas en yeso'; 'Retorno al País Vasco: primeras esculturas en hierro'; 'Ilarik y los Yunques de sueños; Esculturas de alabastro, luz y arquitectura'; 'Lurrak yÓxidos'; 'Proyectos públicos y Obra en papel: dibujos, collages, grabados y Gravitaciones'.

La muestra, además, se completará con una sección dedicada a la serie Peine del viento, una de las más emblemáticas y significativas creaciones del escultor. Esta serie será la protagonista del primer número de coleccionables que se editará a partir de la reapertura del museo.

Sobre Chillida Leku

Chillida Leku está ubicado a las afueras de Hernani, muy cerca de San Sebastián (País Vasco) y está compuesto por un paraje de esculturas al aire libre y un espacio de exposiciones en el interior del caserío de Zabalaga; una construcción tradicional vasca construida en el siglo XVI. La casa y sus terrenos adyacentes fueron adquiridos en los años ochenta por Eduardo Chillida y su esposa Pilar Belzunce, quienes personalmente los restauraron y acondicionaron durante más de 15 años. Este proyecto de rehabilitación fue llevado a cabo en estrecha colaboración con el arquitecto vasco Joaquín Montero, que les ayudó a desarrollar esta visión sumamente personal del espacio expositivo. El escultor buscaba un hogar para sus obras –un “lugar” (en euskera, leku)– donde las generaciones futuras pudieran conocer y experimentar su arte en un emplazamiento inigualable.
 
La elección por parte de Chillida de esta ubicación para el museo refleja la conexión que mantuvo durante toda su vida con la comunidad local, el paisaje y la arquitectura del País Vasco. El edificio histórico está rodeado por 11 hectáreas (110.000 metros cuadrados) de terreno a lo largo de las cuales pueden admirarse cerca de 40 esculturas originales del artista entre las que destacan Buscando la luz I (1997) o Lotura XXXII (1998) realizadas con acero corten, un material con fuertes resonancias del pasado industrial de la región