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Ocho artistas representan la versión boliviana del Pop Art
12August

Ocho artistas representan la versión boliviana del Pop Art

Por: Milen Saavedra 

 

 

La Paz.- La visión de ocho artistas bolivianos sobre el movimiento denominado Pop Art, que tuvo su auge a partir de la segunda mitad del siglo pasado en Estados Unidos e Inglaterra, es la propuesta de la exposición La feliz muerte del arte.

 


La exhibición reúne 17 trabajos de Pop Art que expresan el cambio de paradigma del arte moderno al contemporáneo desde la óptica boliviana.

 


Así, Ligia de Andrea, José Ballivián, Galo Coca, Isabel Garrón, Maquiamelo Oleamaiuqan, Joaquín Sánchez, Roberto Unterladsetter y Roberto Valcárcel prepararon  propuestas que van desde la fotografía hasta la poesía, pasando por la pintura, objetos creados y esculturas.

 


La muestra inaugurada en el  Artespacio CAF (avenida Arce, 2915, zona San Jorge) permanecerá abierta hasta el 4 de septiembre.

 


José Bedoya Sáenz, artista, crítico de arte y curador invitado de la muestra,  indicó que el Pop Art completa todas las posibilidades de representación de la realidad, aproximándose de tal manera a la misma que diluye el límite entre el arte y las expresiones de la cultura popular, los medios de comunicación masiva y la producción de imágenes de la economía de consumo "en sus expresiones más banales”.

 


Los organizadores destacaron que la exposición tiene dos líneas de propuesta. La primera incluye piezas de artistas que ligan su trabajo a la escena boliviana y reflexionan sobre el movimiento original del Pop Art estadounidense. La segunda parte se ocupa del contexto local, a partir de las culturas urbanas  sin emular el origen del movimiento.

 


Respecto al título de la muestra, Bedoya recordó la anécdota del filósofo y crítico Arthur Coleman Danto en la cual un día al ingresar en una galería de arte tuvo la impresión de haber  entrado en un supermercado lleno de cajas de esponjas de marca Brillo.

 


"Al conocer que en realidad se trataba de obras de arte hechas por el artista Andy Warhol, Danto tuvo la visión de que algo había cambiado definitivamente y que toda la batería conceptual referida al arte, acuñada por la cultura occidental desde los filósofos clásicos, el Renacimiento y los teóricos modernos resultaría insuficiente para leer lo que vendría después. El arte había muerto”, relató Bedoya.

 

Según el curador, Bolivia vivió el Pop Art desde 1980 cuando el artista contemporáneo Roberto Valcárcel  recorría las calles de La Paz con un sello de goma que aplicaba a todo lo que podía con la inscripción "El arte no ha muerto”. La propuesta de Valcárcel fue clave, en su momento, para el cambio del paradigma en el país. "La muerte de la que hablaba Danto era ‘una muerte feliz’, pues el arte habría muerto de éxito, cumpliendo todas sus aspiraciones y nace a un nuevo cuerpo de obra que se liga más a la vida y deja diluirse en ella”, finalizó Bedoya.

 

 

Fuente: http://www.paginasiete.bo