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Novedades de ESTAMPA
20January

Novedades de ESTAMPA

Juan Antonio Rodríguez Deorador, Presidente y nuevo propietario de Estampa habla para Arte por Excelencias sobre el futuro de esta Feria Internacional de Arte Múltiple Contemporáneo.

Estampa comenzó en el año 2009 una nueva etapa. A pesar del cambio y de los tiempos que corren se realizó con éxito y recibió a unos 650 artistas de varios países y más de 3 000 obras.

Usted tiene una carrera de años en varios medios, y es accionista y consejero delegado de Exqumedia XL… ¿Cómo llegó a Estampa?
Mi actividad principal es la publicitaria. Comencé hace 20 años, como director financiero de esa compañía que empezaba en aquel momento, en 1990, y toda mi carrera profesional se ha desarrollado aquí. Paralelamente, como hobby, siempre he sido coleccionista; cuando niño, pues lógicamente de cromos, de llaveros, de monedas, y hace 17 años descubrí la Feria Estampa, que es una feria muy accesible para la gente que no tiene una gran cultura en el mundo del arte, y comencé a coleccionar arte. Compré un Saura, sin saber quién era Saura, francamente. Vi que era un mundo que me gustaba, comencé a profundizar en él y la verdad es que estoy juntando una colección que voy perfilando día a día y que sigue creciendo. Como consecuencia de esa creciente afición por el arte, y de que me quedaba un poco corto, digamos, el papel de coleccionista, llegué a esta posición en Estampa. Antes del verano de 2009 alguien me dijo que los anteriores propietarios o gestores de la Feria estaban pensando en que alguien les tomara el relevo, porque ya habían agotado su ciclo por diversas razones. Me puse en contacto con ellos y aquí estamos, unos meses después. La decimo-séptima edición que se celebró a finales de octubre ha sido la primera en que hemos ejercido de organizadores, y aunque no hemos podido demostrar lo que queremos hacer con la Feria, estamos muy contentos porque ha sido de por sí exitoso el poder realizarla.

Realmente tuvo muy poco tiempo para ponerla en marcha…
Cuando me entero de que estaban buscando personas que tomaran el relevo, y que si no aparecían no se iba a celebrar la Feria, la verdad es que me vino un poco de shock: “la Feria donde me habían salido los dientes como coleccionista iba a desaparecer”. Entendiendo que cubre una función social, pues francamente creo que es única en el panorama español, hice todo lo que estaba en mis manos para, con una buena dosis de optimismo, enrolarme en esta aventura. Y estoy muy contento, no me arrepiento en absoluto.

Mirando eventos y ferias que hay en España en estos momentos, ¿cómo posicionaría a Estampa?
Tiene características muy peculiares que la hacen única en España. En cuanto al mundo, a medida que vas profundizando te van contando de ferias parecidas. Creo que en Nueva York hay una muy importante, y me han dicho que en México hay otra que funciona muy bien. Pero hablando de ferias específicas de arte múltiple, desde serigrafía hasta escultura, fotografía, vídeo, sin encasillarnos en lo que es el papel sino adaptándonos a los nuevos rumbos y las nuevas tecnologías, creo que es única en España. Para mí es el sitio ideal para iniciarse en el mundo del arte y el coleccionismo. Es una feria, como decía anteriormente, muy accesible: puedes ir caminando por ahí y en la mayoría de los casos las galerías tienen colgados los precios de las obras a la vista, con lo cual no puede ocurrirte como en Arco, que a veces preguntas por la obra que te gusta y se te descuelgan con 500.000 dólares o euros, una cifra con la que a la segunda vez te lo piensas más antes de preguntar. Estampa es una feria muy accesible, no solamente por los precios, sino que además los expositores están encantados de poder atender a la gente que se acerca para preguntar por artistas, por obras, qué significa un grabado, qué significa una obra múltiple… Incluso hay artistas que están allí físicamente y que están también encantados de charlar con la gente que se acerca a mirar o a preguntar por su obra. En ese sentido, Estampa es única e imprescindible.

¿Cuál es su visión de lo que será Estampa en el futuro?
Ya estamos trabajando en la nueva edición. Yo creo que a lo largo del desarrollo de la última feria nos hemos dado cuenta de cosas que tenemos que mejorar. Una de ellas es atraer nuevamente a muchas galerías de arte que en el pasado, a lo largo de los 17 años de historia que tiene la Feria, estuvieron presentes en algún momento y que por diversas razones han ido abandonando la Feria. Yo creo que hay una serie de galerías que se dedican a la edición múltiple, que son las punteras, y desgraciadamente algunas de ellas no están ahora mismo en Estampa. Queremos volver a tenerlas. Estampa tiene un nombre muy sólido que se ha conseguido a base de mucho esfuerzo, y es una pena no explotarlo de una manera más amplia a lo largo de todo el año. En ese sentido hay muchas posibilidades, hasta cualquier desarrollo interactivo en Internet, donde Estampa sea un punto de encuentro, donde cualquier amante del arte múltiple pueda entrar y tener acceso a las galerías que son especializadas en este tipo de arte, con acceso a los artistas, a las obras, etc., incluso que se puedan realizar con estas galerías las transacciones que se consideren oportunas. Hasta colaboraciones con las comunidades autónomas o las capitales de provincias españolas, de hecho ya hemos dado pasos en ese sentido, por ejemplo el año pasado, pues muchas de ellas optarían a la capitalidad europea en 2016 y necesitan enriquecer su currículo cultural y, a la vez dar más servicios a sus ciudadanos. En ese empeño, nosotros somos una herramienta perfecta para acercar el arte y la cultura al público en el día a día. Y luego podemos, incluso, celebrar ferias a nivel provincial. Algunos ayuntamientos del sur, en Andalucía, están interesados en la Feria. Podemos, de forma conjunta con los expositores, ofrecerles la posibilidad de hacer una Feria en distintos puntos geográficos.

Como feria internacional de arte múltiple, ¿se han planteado hacer una convocatoria fuera de las fronteras españolas?
La internacionalidad de la feria, explícita en su nombre, viene dada por el hecho de que recibimos galerías extranjeras, que no son todas las que quisiéramos pero siempre tenemos una representación de buen nivel. En la última edición, por ejemplo, hemos tenido una galería de Japón, muy puntera; gente de Italia, de África… También es una feria internacional porque la obra que vendemos, la obra que venden nuestros galeristas, no es sólo de artistas españoles sino de artistas internacionales. No nos hemos planteado ahora mismo el hecho de realizar una feria fuera de nuestras fronteras, pero no es algo que nos asusta y podría ser posible en la medida en que encontremos interlocutores en otros países, siempre que fuera factible.

La presencia internacional en Estampa de 2009 no fue numerosa…
No.

¿La internacionalización vendría dada, además, por un mayor nivel de promoción en el exterior?
Pues posiblemente sí. De todas maneras, como comentábamos, es una feria muy especial. Es una feria donde cada vez hay artistas más reputados, sobre todo muchos internacionales, con un nivel adquisitivo importante. La obra media que se tiende a vender en estas ferias no es de gran valor absoluto…

Pero tenéis Picassos…
Cuatro Picassos, Matisse… Se ha vendido muchísimo Tàpies, que no es que tenga un precio barato, pero no tiene una cotización como puede tenerla Bacon u otros artistas internacionales. Para que una galería extranjera venga aquí tiene que ser de alguna manera primada por nosotros, en el sentido de que lógicamente si unes todos los gastos, viajes, alojamiento, espacio, se le hace prácticamente inviable. Pero estamos abiertos a analizar cualquier propuesta de colaboración, siempre tenemos partners; en 2009, por ejemplo, hemos tenido unos partners con alojamientos muy especiales, e igual podríamos hacer esfuerzos a todos los niveles para promover más internacionalización. Estamos mirando todo, hasta la ubicación. Los últimos años hemos realizado la Feria en los recintos de IFEMA, que yo creo son magníficos: cuanto más viajo por el mundo a ver otras ferias, más me percato de que es un espacio increíble. Pero tampoco es barato. Nuestros galeristas nos piden que el lugar sea estupendo pero que los precios no se disparen, y en ese sentido la verdad es que hemos hecho un esfuerzo todos, inclusive IFEMA, que ha hecho este año una excepción con nosotros atendiendo al momento crítico que estamos viviendo.

¿Es en cierto modo problemática vuestra relación con Arco?
En absoluto. Realmente en esto del arte la competencia, como en todas partes, es positiva. Por ejemplo, el año pasado tuve la oportunidad de ir a Miami y me quedé alucinando por la cantidad de ferias que hay a la vez. Están las principales, está Art Basel, y alrededor de ellas hay espacios más pequeños abiertos, en hoteles, en otros sitios de la ciudad. Es un caso claro en el mundo del arte que mientras más oportunidades haya para el coleccionista y para el amante del arte que se acerque por allí, mejor para todo el mundo. En el caso de España, Art Madrid nació un poco defensivamente, con muchas galerías que no acudieron a Arco, que habían estado y dejaron de estar, y de alguna manera sí se hacen una competencia más directa. Yo creo que Estampa tiene un perfil distinto, a nivel de coleccionistas y del tipo de obra que exponemos, aunque con Art Madrid, incluso con Arco, compartimos algunos expositores y los seguiremos compartiendo. Eso pasa en todas partes.

La diversificación en territorio español y la internacionalización serían dos de sus puntales para el curso futuro. ¿Qué otros elementos piensan conjugar de cara a la crisis económica y la globalización?
La crisis la hemos vencido en gran medida, desde el momento en que hemos podido celebrar la Feria en 2009. Ése fue el gran reto: sobrevivir el 2009. De hecho, pusimos en marcha la Feria con muchísimo miedo y prevención acerca de cuál iba a ser el nivel de respuesta por parte de los galeristas (y además lo hacíamos fuera de plazo pues nos habíamos pasado de las fechas que las galerías tienen como habituales ya), y tuvimos un nivel de respuesta no digo que óptimo, pero sí suficiente para poder realizar el evento.
Luego, el siguiente paso fue el inicio de la Feria, donde todo el mundo estaba con las caras tensas, un poco a la expectativa de ver qué afluencia de público iba a haber. Empezaba un miércoles, además, en una semana normal. Acudieron la presidenta de la Comunidad de Madrid y la ministra de Cultura. Los dos primeros días fue algo así, a la expectativa, pero el fin de semana ya fue espectacular, con una enorme afluencia de público, tuvimos un apoyo publicitario muy fuerte, y tuvimos un tiempo maravilloso. Y ahí sí hay muchos que no se ponen de acuerdo: para unos, si el tiempo es bueno, ello quiere decir que la gente se va al campo y no viene a la Feria, y otros piensan que si llueve y empeora el tiempo la gente se queda en casa. La realidad es que nosotros tuvimos muy buen público, y también nos fue bien en cuanto a ventas. Aunque el galerista por naturaleza es desconfiado en cuanto a publicar o reconocer públicamente un nivel de ventas importante, yo estuve ahí todos aquellos días y vi realizar muchísimas operaciones, sobre todo de artistas clásicos, reconocidos.

¿No hay cifras de ventas?
No. Es muy difícil, y no sólo aquí. En parte porque la mitad de las operaciones se concretan más tarde en las galerías.