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Josep Guindo: itinerarios fotográficos entre España y Cuba
04July

Josep Guindo: itinerarios fotográficos entre España y Cuba

Por: Liliana Molina Carbonell

El reconocido cardiólogo y fotógrafo catalán Josep Guindo, considerado uno de los fotógrafos preferidos de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, dialogó en exclusiva con  Arte por Excelencias sobre el acercamiento que propone, desde su obra, al ballet y al circo cubanos.

Si alguna circunstancia ha influido en la obra de Josep Guindo es la del azar y sus vínculos con Cuba. Desde principios del año 2011, una tríada de acontecimientos imprevistos abrió nuevos cauces dentro de su trabajo fotográfico y le mostró —océano por medio y contra todo pronóstico— las posibilidades de una visualidad que hasta entonces le resultaba completamente ajena.

“La verdad es que el destino ha jugado conmigo”, asegura el artista catalán. Y no podría suponerse otra explicación, cuando esas vivencias que mencionábamos antes transitan entre el primer viaje de Josep a La Habana, su encuentro con la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, y el inicio de una pasión irrefrenable por la danza y el circo como leitmotiv de sus búsquedas tras el lente.

Quizás para otros fotógrafos la concurrencia de eventos fortuitos no sea más que un camino natural hacia la representación de una imagen. Pero tratándose de un médico de profesión, que aún hoy ejerce como cardiólogo en España, y cuya experiencia en la fotografía se inició casi de forma amateur, no deja de ser increíble que convergieran sucesos tan diversos y trazaran un camino para el desarrollo de su obra.

“Hace siete años hice un curso de fotografía; al poco tiempo, un galerista de Barcelona vio mi trabajo y me propuso comenzar a exponer. Uno de mis pacientes, que es un reconocido pintor en esa ciudad y amante tremendo de Cuba, me sugirió que viniera a hacer fotografías y después él pintaría las que más le gustaran. Así realizamos la exposición Las dos Cubas.

“Para ese proyecto, me dijo que visitara la Habana Vieja y, si podía, asistiera también al ballet y tratara de conocer a Alicia Alonso. Llegué a Cuba en el año 2011 sin saber prácticamente nada sobre este país; de hecho, debo admitir que para mí Alicia era una desconocida”.

Alicia Alonso

Lo que sucedió durante ese primer viaje, Josep Guindo lo resume en una anécdota que ilustra a cabalidad la incidencia de disímiles eventualidades en su obra. Una anécdota que, además, allana el camino para comprender cómo ha llegado a convertirse en uno de los fotógrafos preferidos de la prima ballerina assoluta y en testimoniante gráfico del Festival Internacional de Ballet de La Habana en varias de sus ediciones.

“Casualmente, la señora de la casa donde me hospedaba conocía a una amiga de Alicia Alonso y me puso en contacto con el Ballet Nacional de Cuba. El Jefe de Prensa me dijo que era casi imposible que Alicia me recibiera porque dentro de tres días debía viajar a Canadá; pero me aseguró que de todos modos se pondría en contacto con ella y le comentaría mi interés en conocerla.

“Luego de media hora llamó y me dijo que sí, que era posible. Al día siguiente, Alicia hizo un ensayo exclusivamente para mí. Solo estuvimos ella, los bailarines y yo. Creo que ahí comenzó todo”.

Bailarín en puntas

Aquella experiencia inició una ruta que Josep no ha dejado de explorar en sus fotos y que, desde entonces, se ha podido constatar en exposiciones como La magia de la danza, o en prestigiosas revistas de ballet que han publicado varias de sus obras. No obstante, su trabajo fotográfico trasciende esos límites, e irradia también otras zonas de la cultura cubana como el arte circense. En ambos casos, reconoce, la principal motivación es la figura humana.

“Para mí la fotografía, si no hay un ser humano delante, carece de interés. Evidentemente, me gustan las fotos de una puesta de sol o de un amanecer, pero casi siempre preciso que haya un ser humano. Soy médico, así que es comprensible ese interés.

“En el caso de las fotos de ballet y de circo, por ejemplo, lo que busco es captar aquello que hacen los artistas, pero desde mi punto de vista personal. Generalmente, prefiero transmitir el sentimiento, la emoción de las personas, más que la postura o el ejercicio físico en sí. Creo que es más atrayente captar el gesto y las intenciones, que la parte técnica. Cuando disparo el obturador, es por intuición, por instinto”.

fotos de exposición sobre el circo

Aunque en 2015 ya se pudo apreciar parte de su obra dedicada al arte circense, este año el Festival Internacional Circuba —considerado entre los diez eventos más importantes de su tipo en el mundo— volvió a apostar por la obra del artista español. La experiencia visual que Josep Guindo recrea en cada una de sus imágenes pudo apreciarse esta vez en 42 instantáneas, expuestas en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional bajo el título Circuba 2013-2016.

“La fotógrafa Yailín Alfaro y yo coincidimos un día en el Festival de Danza de La Habana. Ella vio mis fotos, le gustaron y me sugirió acercarme al circo aquí en Cuba. Como mismo ocurrió con el ballet, yo no tenía ningún conocimiento. Nuevamente —afirma— fue todo casualidad…”.

Desde ese momento, el arte circense se convirtió para él en un motivo de indagación reiterado. La mayoría de esas imágenes corresponden a disímiles funciones realizadas durante cuatro ediciones del evento, mientras otras han sido captadas en algunos ensayos. Todas, sin embargo, reflejan el desafío de interpretar visualmente las emociones que transmiten los artistas con movimientos muchas veces fugaces y en un escenario donde la iluminación, por lo general,  es variable.

“Lo más difícil es que son movimientos muy rápidos que se realizan en condiciones de luz muy cambiantes (de repente se hace mucho más oscura o más clara). Esto te obliga a estar siempre muy tenso, muy concentrado, para adaptar la cámara a la escena que hay en ese momento.

“Si son fotografías impresionantes es porque lo que hacen es también impresionante. Yo lo que hago, simplemente, es captar lo que veo. Con el ballet sucede igual: son movimientos armónicos, en un ambiente precioso y con vestuarios muy bellos, por lo que mi visión sobre eso también es hermosa”.

Imagen de exposición sobre circo- hombres equilibrio

Presidente de la Agrupación Fotográfica de Cataluña, y miembro de la Federación Catalana de Fotografía y de la Federación Internacional de Fotógrafos, Guindo considera que hoy la fotografía en España está lejos de vivir una época de esplendor.

“La verdad es que está pasando por un momento de decadencia”, afirma. “Muy pocos fotógrafos en mi país viven de la fotografía y para ellos es un esfuerzo tremendo. Yo entiendo que la gente se marche del país para hacer su trabajo fotográfico, porque en España es muy difícil… Hay profesionales de máximo nivel mundial, pero están muy malogrados”.

En ese contexto, el artista catalán divide su atención entre el ejercicio de la medicina y el interés por captar el mundo desde una cámara; una pasión que hoy se traduce en un amplio material fotográfico, luego de varios viajes a la Isla.

“Son tantas fotos que todavía hay muchas que no he visto, aún tengo cientos por revisar”, asegura. “Como cardiólogo trabajo cada día desde la mañana hasta la noche, así que no tengo mucho tiempo para la fotografía. Solo puedo dedicarle parte de la noche, el fin de semana o las vacaciones; pero ya forma parte de mi personalidad. En el fondo, las fotografías son mi opinión respecto a lo que veo”.