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REVISTA ARTE POR EXCELENCIAS
28October

REVISTA ARTE POR EXCELENCIAS

Cuando David Mateo me invitó a presentar la revista y me dijo que eran dos números, algo no usual, recordé una frase popular: ESTO NO ES FÁCIL. Se trata de presentar una revista muy joven, que tiene solamente tres números, uno socializado y éstos que lo harán a partir de hoy. Por lo cual, está en el punto que los revisteros denominan la arrancada. No obstante, el primer número está de buen ver y en cada nueva entrega, al igual que la revista Bohemia de los años cincuenta, aumenta el número de páginas, ahora cada una con 112 páginas lo que equivale a 224.

Además, los autores de los artículos y de las secciones fijas están seguramente aquí para adquirir la revista, pero también para escuchar qué se dice de ellos. Ante este dilema permítanme, entonces, compartir con ustedes algunas impresiones sobre los números 2 y 3 de Arte por Excelencias.

Cuando aparece una nueva publicación suelo preguntarme en que tradición se inserta, con qué programa conecta. Arte por Excelencias se inscribe, a mi juicio, en la tradición de las revistas culturales cubanas que se propusieron una proyección capaz de traspasar las fronteras insulares, al estilo de la revista América (1939-1958), publicación de la Asociación de Escritores y Artistas Americanos, con sede en La Habana y un destino continental. Posiblemente fue ésta una de las primeras ediciones, sino la primera, que se interesó en diagramar el espacio Caribe como un horizonte singular y autónomo.

Arte por Excelencias circula y no circula en la Isla. El destino de esta nueva revista es proyectarse desde las Antillas al continente americano y al Caribe. Se agradece el empeño de un proyecto de arte, pues en Cuba han circulado y circulan muchas revistas, pero las de arte propiamente han sido muy limitadas. El espacio editorial lo han dominado las revistas literarias y culturales; las de arte han tenido el conflicto del patrocinio y los costos por la particularidad de estas ediciones en términos de visualidad. Desde la Revista de Bellas Artes, pasando por Noticias de Arte, Artes Plásticas, Lo que venga y Arte Cubano, la que hoy se presenta es la sexta revista de artes visuales desde 1918, cuando se publicó la primera.

Las secciones fijas, cuya regularidad insta al lector al reconocimiento e identificación, se despliegan como un conjunto singular bien articulado en el cual concurren caricatura, diseño, libros, memoria, y desde donde se exploran determinados ámbitos contemporáneos con un concepto ampliado del arte. Concebir la caricatura como arte y concederle un espacio autónomo es, sin proponérselo, un homenaje al caricaturista Juan David quien cuando le preguntaban si la caricatura era arte mayor o menor respondía: es, simplemente, arte.

De la misma manera, abrir nuevos cauces y poner en valor el cartel puede parecer ocioso, pero no lo es. Aún muchos consideran el cartel, o aquello que se reproduce por medios técnicos a pesar de las teorías de Walter Benjamin, una producción de perfil bajo respecto a la producción plástica. En 1918 el crítico Bernardo Barros definió el cartel como un grito pegado a la pared y sentenció que algún día se estudiaría con detenimiento ese interesante aspecto del arte. Para algunos diseñadores internacionales el cartel no tiene aura, ha sido marginado por la pintura y no es interés ni de los historiadores del arte ni de la crítica. Arte por Excelencias revierte estos criterios con una visión inclusivista.

A la par, el segmento dedicado a los libros ha sabido combinar un espectro en el cual confluyen biografía, cartel, caricatura, artistas plásticos. Autores y temas que hablan de ediciones del día, actualizan y remiten a publicaciones a las cuales no es posible acceder siempre. Asimismo les invito a revisar las entrevistas, una al puertorriqueño Martorell y la otra al cubano Noceda, el curador de la Bienal de Cuenca. Preguntas bien pensadas permiten el despliegue discursivo de los entrevistados y posibilita al lector enterarse, conocer, valorar respuestas, interpretar planteamientos.

En una revista de este corte no puede faltar la memoria, ésa que nos ayuda a hacer un reajuste entre pasado y presente. El archivero muestra y comenta desde catálogos o documentos sobre los creadores de paso por la Isla y los posibles vínculos con los artistas cubanos. Así, la evocación pone el acento en las convergencias continentales, en los prestamos entre caribeños como el dominicano Jaime Colson y el cubano Mario Carreño.

El bloque de los más de quince artículos que recorren ambas ediciones son de arte contemporáneo. En el tercer número se incorpora la arquitectura desde el ángulo de lo estético, una práctica que ha estado ligada no sólo a los constructores sino también a los historiadores del arte y que recupera un lugar como saber de arte en este espacio de la revista.

En la presentación del primer número la curadora Corina Matamoros apuntaba cómo “su aire inicial turístico se nos rompe de inmediato cuando sopesamos la poderosa imagen de portada". En los números de esta presentación el binomio turismo/cultura hace gala de su historia y se proyecta en el empeño. Se enlaza así con otra tradición que tiene entre nosotros el antecedente en la Corporación de Turismo, entidad que patrocinó en la Universidad de La Habana la paradigmática exposición 300 años de arte en Cuba en 1940, además de otras muestras en galería habaneras. Con ello se afianza una franja del turismo que no es únicamente sol, playa, hoteles, biquini y ron sino que se afinca en la gestión cultural. Y ahora el Grupo Editorial Excelencias intenta matricular en esa tradición, desde la edición y con la expansión a los espacios que ofrecen las nuevas tecnologías.

Una revista, ya sabemos, es un objeto que el lector toma en sus manos. Como indican algunos especialistas, las revistas están hechas, en primera instancia, para ser leídas. Por tanto, debe ser una publicación con una escala manual y capaz de establecer una relación de cierta intimidad con quien la lee: a veces se le marca, otras se enrolla. Más allá de la concordancia o no con tales criterios, lo cierto es que se agradece en Arte por Excelencias el balance entre texto e imagen, la claridad y nitidez del diseño. Como tendencia, los fondos no opacan la tipografía y permiten la lectura. La dualidad de textos, por el bilingüismo, no molesta, con el apoyo de las imágenes en un diseño integrador en función del lector.

Indiscutiblemente la publicidad ocupa un espacio significativo aunque se trata de buscar la simetría visual entre artículos, secciones y promoción. Y de nuevo se posiciona otro binomio, en este caso arte/comercio, o si lo prefieren arte/mercado. En este punto sobresale un detalle interesante: el reclamo de artistas individuales, un conjunto de treinta y dos creadores y nueve espacios exhibitivos entre ambos números, evidencia una disminución de la publicidad individual en el tercer número comparativamente con la desplegada en el segundo. Por otra parte, los anuncios, pivotes de las publicaciones, potencian el valor simbólico de una práctica que ha ido ganando terreno en las revistas de arte al conferírsele un estatuto profesional a la labor artística desde la publicidad. Así el arte armoniza con la publicidad y, en el caso que nos ocupa, ésta sintoniza fundamentalmente con la fotografía.

Catorce países del continente americano están presentes en la revista a partir de voces y tematizaciones. Es destacable el abordaje de las bienales, pero particularmente la centroamericana, un territorio que no ha gozado de presencia en la historiografía de la región. La revista le otorga visibilidad a la producción de los países que integran esta franja geográfica tan poco atendida y estudiada en los repertorios sobre arte.

Al comienzo me preguntaba en qué tradición se alista una revista cuando aparece, pero también habría que averiguar dónde se inscribe, en qué tejido editorial. Como se sabe, existen otras revistas de arte y del Caribe que al parecer coinciden en destinos y finalidades, de manera que Arte por Excelencias tiene ante sí retos y desafíos. Pero con el buen tino de patrocinadores y editores se ha propuesto perfiles ambiciosos que la diferencien del resto de las ediciones del área a partir de un bascular entre promoción y reflexión, frente a la catarata de revistas en las cuales la dominante es la promoción, la publicidad y el mercado. Por ello la sección fija “A cuenta y riesgo” debe mantenerse y si es posible ampliarse pues su propósito es el examen, el razonamiento, mover el pensamiento ya sea a partir de la teoría, o de un libro polémico, aspectos que conjugan actualización, información, nuevas estrategias de abordaje o simplemente de análisis o interpretación. Desde esta sección y con la contribución de los artículos de crítica se irá pautando el perfil deseado.

Auguro un buen futuro a Arte por Excelencias. Espero que pueda cristalizar lo que sus antecesoras, a pesar de los afanes, no lograron, es decir, mantenerse en un posicionamiento en el continente a partir de una visión depurada e inclusivista del arte contemporáneo, de la incorporación de temáticas novedosas, del interés en visibilizar zonas de la producción que han estado marginadas y del asedio consecuente al pensamiento teórico. Esas acciones le posibilitaran ir construyendo un nuevo modelo editorial.

Muchas gracias

23 / X/ 09